Las inundaciones que golpearon a Bangkok tras casi 48 horas de lluvias no solo obligaron a muchos residentes a buscar refugio en zonas más elevadas, sino que también hicieron emerger cucarachas y otros insectos desde alcantarillas y desagües. Según las autoridades, el aumento del agua empuja a estos animales a buscar lugares secos. Las fuertes lluvias también pueden hacer que ciempiés y escorpiones abandonen sus escondites y terminen refugiándose en viviendas u otras zonas protegidas.