Poner ventanas en las naves espaciales es clave para que los astronautas no se vuelvan locos. El problema es instalarlas

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No valoramos la importancia de las ventanas, hasta que tenemos un baño sin ellas. O un piso de alquiler con ventanas a una tapia. O directamente un dormitorio sin ventanas. Pero si hay un lugar en el que las ventanas son más importantes todavía, este es el espacio. Sin embargo, durante mucho tiempo, no fueron una prioridad. En las misiones Mercury, las primeras estadounidenses en llevar humanos al espacio, los astronautas tuvieron que discutir con los ingenieros para lograr que incluyeran un ventanal en la cápsula. Desde entonces no ha hecho falta ninguna discusión, pero sí mucha investigación, ya que la ventana es importante, pero puede resultar muy peligrosa si no se construye con los materiales adecuados. ¿De qué sirve la experiencia si no la ves? En un artículo para Space, el periodista espacial Leonard David cuenta la anécdota de las misiones Mercury que se dio a conocer anteriormente en el libro “Elegidos para la gloria”, de Tom Wolfe. Al parecer, los ingenieros querían colocar ventanillas circulares muy pequeñas. De hecho, la cápsula de Alan Shepard, la primera Mercury que viajó al espacio, incluía ventanucos circulares de apenas 15 centímetros. Los astronautas pedían sustituir esto por un ventanal grande en la parte delantera, de manera que el piloto pudiese ver lo que había fuera en caso de tener que manejar manualmente la cápsula. No pedían tanto. ¿Cómo sería conducir un coche sin ventanillas?Con el tiempo, las ventanas se empezaron a valorar mucho más, tanto por estas razones técnicas como por otros motivos. Estos incluyen los beneficios psicológicos de no ir, como señala David, encerrados en una caja, pero también los puramente experienciales. Poder ver la Tierra desde fuera es una experiencia única. Sin ventanas nada sería igual.Cuantas más ventanas, mejor. Hoy en día, las ventanas son una parte indispensable de cualquier nave o instalación espacial. Cobran gran importancia en naves turísticas, como las de Virgin Galactic, SpaceX o Blue Origin, pero, en general, ayudan a disfrutar de la experiencia a cualquier astronauta. La propia Estación Espacial Internacional cuenta con una cúpula acristalada en la que los astronautas pasan mucho tiempo mirando hacia la Tierra. En Xataka Ya es posible reservar una estancia en un hotel en la Luna por 250.000 dólares. Construirlo sigue siendo la parte complicada Mejor evitar el vidrio. Para misiones de apenas un día como máximo, como las Mercury, no habría problema con usar vidrio. Sin embargo, este es un material que puede ser peligroso cuando la misión se alarga. Según declaraciones de Lynda Estes, responsable de transparencias de naves en el Centro Espacial Johnson de la NASA, el vidrio es frágil y se rompe con facilidad. Además, con el tiempo se pueden formar unas grietas microscópicas que crecen bajo carga, liberando pequeñísimos cristales que, bajo microgravedad, irían dirigidos a los astronautas. Estos podrían inhalarse o introducirse en los ojos, causando problemas que pueden ser graves. Hay alternativas. La propia Estación Espacial Internacional prescinde del vidrio convencional y lo sustituye por vidrios técnicos. Concretamente, para las cristaleras de la cúpula se usan ventanas de sílice fundida y borosilicato, cubiertas con paneles protectores. Estos, a su vez, tienen varias subsecciones: un panel interior antiarañazos, dos paneles de presión de 25 mm de grosor y un panel exterior. Estos, a su vez, están cubiertos por contraventanas de aluminio que protegen el interior de impactos de basura espacial o meteoroides. Los paneles y ventanas se pueden sustituir en bloque, pero es una maniobra compleja, que requiere una caminata espacial.La solución de Artemis. Actualmente, en la cápsula Orión de las misiones Artemis se usa también sílice fundida para la parte externa de la ventana, aunque la estructura interior es de acrílico. Poco a poco, la NASA se plantea ampliar el uso de este material, ya que es más estable estructuralmente. Incluso se ha visto que, quizás, podría absorber radiación, aunque esto se debe estudiar más a fondo. En definitiva, es lógico ir cambiando los materiales según avance la ciencia y las expectativas espaciales, pero lo que no deberíamos hacer jamás es eliminar las ventanas. Han demostrado ser una pieza esencial de los viajes al espacio. Imágenes | NASA/Tracy Caldwell DysonEn Xataka | Fabricar en el espacio materiales para producir chips no es ciencia ficción. Es un plan muy real que ya está en marcha - La noticia Poner ventanas en las naves espaciales es clave para que los astronautas no se vuelvan locos. El problema es instalarlas fue publicada originalmente en Xataka por Azucena Martín .