Catalunya ha vivido este septiembre su mejor inicio de curso de casi las dos últimas décadas, impulsada en parte por el efecto de la regularización extraordinaria de migrantes. El mercado laboral catalán recuperó la simbólica cota de los cuatro millones de cotizantes a la Seguridad Social y se encuentra actualmente en máximos históricos de empleo. Como pequeño efecto secundario, la incorporación de decenas de miles de personas a la economía formal se está traduciendo en un leve repunte del paro.Seguir leyendo....