A unos 25 metros bajo las olas, una manada de cachalotes ( Physeter macrocephalus ) flota en posición vertical como si estuviera sosteniendo el océano. Duermen con la cabeza hacia arriba, evitando las turbulentas aguas de la superficie pero mantiéndose lo suficientemente cerca como para respirar aire fresco cuando lo necesitan. El descanso es breve, unos diez o quince minutos les bastan. Sin embargo, un detalle ha desconcertado a los investigadores. La cabeza de un cachalote es enorme —ocupa casi un tercio de su cuerpo— y está llena de aceite, cera y aire. Dado que todos estos materiales flotan, ¿cómo logran estos cetáceos permanecer bajo el agua sin emerger a la superficie como un corcho mientras duermen? Noémie Freymond, de... Ver Más