Producción petrolera en Colombia. Imagen: Freepik Ecopetrol, Pemex y Petroperú son las compañías que mayor intensidad reportan en intervención de políticas gubernamentales en América Latina. Según lo reveló un informe de Moody’s, la calidad crediticia de estas firmas no solo depende de elevados precios del petróleo o el desempeño de su operación, sino de la injerencia que tienen los mandatarios de Colombia, México y Perú, respectivamente.La mano del gobierno cuando interviene en la fijación de precios de combustibles para proteger del alza de precios a los consumidores supone riesgos para petroleras nacionales, es decir, las que están en posesión de un Estado. Según la calificadora, esto tendría implicaciones directas en flujo de efectivo, política financiera y liquidez.Para la organización, un control de precios y subsidios conlleva que se traslade la volatilidad de los precios a balances internacionales de las petroleras, lo que aumenta la necesidad de capital circulante y debilita la capacidad de previsibilidad del apoyo gubernamental.“La interacción entre la política energética, la capacidad soberana y la fortaleza financiera corporativa seguirá siendo un factor central para la calidad crediticia de las petroleras nacionales de la región. Aquellas con balances más sólidos, fuentes de ingresos diversificadas y políticas internas claras de fijación de precios pueden absorber mejor los choques relacionados con políticas. Por el contrario, la liquidez débil, los retrasos en los pagos soberanos y una mayor interferencia política pueden exacerbar las vulnerabilidades de las petroleras nacionales incluso cuando los precios de los commodities son favorables”, manifestó la calificadora.Lo anterior tiene una directa implicación para Colombia. Si solo se pone la lupa sobre el país, el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) fue creado como un mecanismo para la regulación del precio de este producto; por ejemplo, el diésel, el cual reporta menores precios frente a los niveles internacionales; todo esto es gracias a la financiación del Gobierno.Producción de petróleo y gas. Imagen: PexelsMoody´s expresó que esta situación limita las capacidades de Ecopetrol en trasladar a sus clientes los precios de mercado, es decir, el incremento de los costes de los precios del petróleo que cancela la empresa para producir combustibles. Lo anterior baja la generación de efectivo en el segmento ‘downstream’ (fase final del refinamiento de crudo para productos como combustibles). Aun así, como a toda petrolera en el mercado, los altos precios del petróleo favorecen a la estatal energética colombiana.La calificadora expresó que los altos precios del petróleo también están incrementando la brecha entre los precios internacionales y el interno en Colombia. Esto genera déficits mensuales en el FEPC de $1 billón y $1,8 billones. Los déficits anuales llegan a $10 billones en caso de que se retrasen los ajustes en los precios locales. Los cálculos de Moody’s advirtieron que un precio del Brent en US$93 por barril hace que el déficit se ubique entre $22 billones y $24 billones.Destacado: Alza del petróleo le dejaría ingresos a Colombia por $43 billones para 2027: ¿aprovechará el nuevo gobierno para reducir gasto?“La mejora en los márgenes de refinación de Ecopetrol, alrededor de US$14-US$15 el barril en los últimos trimestres respaldaría la rentabilidad de su segmento ‘downstream’. No obstante, la política gubernamental orientada a proteger a los consumidores atenúa parcialmente ese beneficio para Ecopetrol, que debe vender sus productos refinados a precios regulados en lugar de a plena paridad de mercado”, dijo la organización.—