El empresario Julio Martínez Martínez, Julito, socio o testaferro, por dilucidar, del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, ha comparecido esta mañana como imputado en la Audiencia Nacional, prestando durante cuatro horas una declaración oral en la que poco o nada se ha movido del escrito que días antes envió al juez José Luis Calama. Martínez se reafirmó en que Zapatero era el encargado de conseguir clientes para la empresa Análisis Relevante y fue quien captó a la aerolínea Plus Ultra, confirmó todo lo referente a las fechas –primeros contactos en mayo de 2020 y concesión de la ayuda de 53 millones de euros en marzo de 2021– y que los honorarios (vamos a decir) de la empresa por la obtención de este dinero público fue del 1%, es decir, 530.000 euros.El cambio de actitud de Julio Martínez, que se visualiza con su cambio en la defensa, ya que ha pasado de acogerse a su derecho a no declarar a acusar abiertamente a Zapatero como responsable del entramado que se movía alrededor de Análisis Relevante, abre una vía importante para que el juez pueda demostrar la tesis con la que trabaja, la de que el expresidente Zapatero estaba al frente de una presunta red de tráfico de influencias a cambio de comisiones, acusación que, por supuesto, niega el propio Zapatero.Estamos justo ante el momento de la verdad, pero la declaración de Julio Martínez evidencia algunas lagunas o carencias. Por ejemplo, Martínez ha declarado que su función se limitaba a actuar como intermediario entre la compañía y el expresidente, sin conocer –atención– las gestiones que este pudiera realizar. A ver, es importante que Martínez afirme que Zapatero le comunicó con unos diez días de antelación a que lo aprobara el Consejo de Ministros que el tema estaba hecho, pero es evidente que con esta declaración poco o nada se contribuye a desentrañar las responsabilidades últimas, las de la persona o personas con las que supuestamente intermedia y negocia Zapatero y que son las que aprueban dicho pago. Aquí no hay novedad alguna.Plus Ultra insiste, por su parte, en que desde el minuto tuvo claro que las gestiones de Zapatero y Martínez eran retribuidas, pero tampoco aclara nada sobre con quién se hicieron las gestiones, si fue con el Gobierno y, si fue así, con quién.Y aquí es donde aparece la política. Mientras la parte socialista del Gobierno sigue defendiendo el derecho a la presunción de inocencia –la última fue hoy mismo la ministra portavoz Elma Saiz... el presidente Sánchez no ha hablado todavía de este tema desde que se ha producido el giro de Julio Martínez– y sus socios de Sumar también, pero con el añadido de que Zapatero tiene que dar explicaciones y hacerlo cuanto antes, mientras el PP ha entrado directamente en el cuerpo a cuerpo. A la espera de la comparecencia de su líder, Alberto Núñez Feijóo, prevista para hoy en el Congreso, donde hará balance de la marcha de la legislatura, el partido carga directamente contra el Gobierno de Sánchez ya que entienden que "Zapatero llamó a algún ministro o al propio Sánchez para el rescate y le dijeron que sí". Están apuntando a un presunto tráfico de influencias por parte del Ejecutivo, cuando ni los directivos de Plus Ultra ni Julio Martínez han aclarado con quién hizo las gestiones Zapatero. Claro, si fue así, ¿con quién va a ser? Pero hay que demostrarlo...