Viajar por la Costa del Sol será mucho más caro este verano: el peaje de la AP-7 sube de 12 a 19,55 euros

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Con la llegada del verano, recorrer la Costa del Sol vuelve a convertirse en una decisión que no solo depende del destino, sino también del bolsillo. Quienes opten por la comodidad y la rapidez de la autopista AP-7 tendrán que asumir un importante incremento en el precio del peaje, que pasa de los 12 euros habituales a 19,55 para completar el trayecto entre Málaga y Guadiaro. Un aumento de casi el 63% que vuelve a situar a esta infraestructura en el centro del debate sobre la movilidad en uno de los destinos turísticos más visitados de España. La subida no es una novedad, ya que responde a la entrada en vigor de las tarifas de temporada alta, aplicadas cada año entre junio y septiembre , coincidiendo con el periodo de mayor demanda turística. Sin embargo, este precio no deja de sorprender a quienes visitan por primera vez la provincia o a quienes utilizan esta vía de forma ocasional para desplazarse hasta localidades como Torremolinos, Benalmádena, Fuengirola, Marbella, Estepona o Manilva. La AP-7 representa la alternativa más rápida para recorrer el litoral malagueño. Frente a la A-7, gratuita pero habitualmente saturada durante los meses estivales, la autopista permite ahorrar un tiempo considerable en los desplazamientos, especialmente en las horas punta de entrada y salida de las playas o durante los fines de semana. Y precisamente ahí reside el dilema para miles de conductores. Elegir entre pagar casi 20 euros por trayecto o armarse de paciencia frente a los habituales atascos de la autovía que se han convertido en una escena cotidiana durante el verano malagueño. La Costa del Sol recibe cada temporada alta millones de visitantes nacionales e internacionales que llenan hoteles, apartamentos turísticos y segundas residencias. Ese incremento de población multiplica el tráfico hasta convertir algunos tramos de la A-7 en auténticos embudos, especialmente entre Málaga y Marbella, uno de los corredores con mayor intensidad circulatoria de Andalucía. Para muchas familias que llegan de vacaciones, el incremento del peaje puede parecer un gasto asumible dentro del presupuesto del viaje. Sin embargo, para quienes necesitan utilizar la autopista con frecuencia, la diferencia es mucho más significativa. Un trabajador que realice diariamente un recorrido completo de ida y vuelta entre Málaga y el extremo occidental de la Costa del Sol puede llegar a desembolsar casi 40 euros al día únicamente en peajes durante los meses de verano. Una cantidad que ha provocado numerosas críticas por parte de usuarios y representantes políticos, que consideran que la provincia necesita alternativas viarias suficientes para no depender de una infraestructura de pago. La AP-7, gestionada por la concesionaria Ausol , mantiene tres estaciones principales de peaje distribuidas a lo largo del recorrido. Dependiendo del trayecto realizado, el importe abonado será inferior al máximo de 19,55 euros, aunque todos los tramos experimentan un incremento respecto a las tarifas vigentes durante el resto del año. Para el viajero que planea descubrir la Costa del Sol durante las vacaciones, este sobrecoste puede alterar ligeramente el presupuesto del viaje. Un desplazamiento desde Málaga hasta Marbella utilizando la autopista resulta mucho más rápido, especialmente en jornadas de elevada ocupación turística, pero obliga a sumar un gasto extra que, acumulado durante varios días, puede alcanzar cifras relevantes. No obstante, muchos visitantes siguen considerando que merece la pena. Ahorrarse largas retenciones bajo las altas temperaturas del verano malagueño continúa siendo uno de los principales argumentos para escoger la autopista de peaje. La diferencia de tiempo puede ser considerable en jornadas especialmente complicadas. Mientras la AP-7 ofrece una circulación mucho más fluida, la A-7 soporta una intensidad de tráfico que aumenta exponencialmente durante julio y agosto. Las retenciones entre Torremolinos, Benalmádena, Fuengirola y Marbella forman parte del paisaje habitual del verano y pueden prolongar los desplazamientos en más de una hora adicional en momentos de máxima afluencia. Para quienes visitan la provincia con el objetivo de recorrer diferentes municipios costeros en pocos días, esa ganancia de tiempo puede convertirse en un factor decisivo. Marbella, Puerto Banús, Estepona o las playas de Manilva siguen siendo algunos de los enclaves más demandados del litoral malagueño, y la autopista continúa siendo la vía más cómoda y rápida para enlazarlos. El incremento del peaje también pone de manifiesto una realidad que se repite cada verano: la elevada dependencia de la movilidad por carretera en una provincia donde la oferta de transporte ferroviario apenas alcanza algunos municipios del litoral occidental. La ausencia de una conexión ferroviaria hasta Marbella obliga a miles de residentes y visitantes a utilizar diariamente la A-7 o la AP-7, convirtiendo ambas carreteras en auténticas arterias económicas y turísticas. Precisamente por ello, cada campaña estival reabre el debate sobre la necesidad de mejorar las infraestructuras de transporte de la Costa del Sol. Las reclamaciones para ampliar la capacidad de la A-7 o impulsar definitivamente el esperado tren litoral vuelven a cobrar protagonismo cuando las retenciones se hacen habituales y los peajes alcanzan sus precios máximos. Mientras tanto, quienes tengan previsto recorrer la provincia durante las vacaciones deberán hacer números antes de emprender el viaje. Apostar por la AP-7 permitirá llegar antes al destino y evitar buena parte de los atascos, aunque el coste será notablemente superior al de hace apenas unos meses. Con ello este verano, además del alojamiento, los restaurantes o las hamacas junto al mar, desplazarse a lo largo de uno de los destinos turísticos más importantes del Mediterráneo exigirá también un esfuerzo económico adicional. La Costa del Sol sigue ofreciendo algunas de las mejores playas, pueblos blancos y puertos deportivos del país, pero disfrutarlos con la máxima comodidad tendrá, una vez más, un precio bastante más elevado.