El Mundial de fútbol 2026, el primero en ser organizado por tres países distintos, se despidió el pasado domingo con el triunfo de España ante Argentina. El torneo quedará gravado a fuego en los libros de historia por el agónico gol de Ferran Torres en la prórroga de la final, por el titánico esfuerzo de Leo Messi, por el récord anotador de Kylian Mbappé y, en lo extradeportivo, por la omnipresencia del presidente estadounidense Donald Trump. Sin embargo, múltiples expertos en derechos digitales coinciden en advertir que su principal legado será otro, mucho más importante para los ciudadanos: la normalización de los sistemas de vigilancia.Seguir leyendo....