España ha levantado el trofeo, pero el ganador silencioso del Mundial de fútbol de 2026 ha sido otro: las tecnologías de vigilancia social. El torneo ha servido para normalizar el despliegue de cámaras, drones y sistemas de inteligencia artificial para monitorizar las calles y los estadios, un patrón que se ha repetido en otros eventos deportivos internacionales y que podría replicarse de nuevo en nuestro país, sede de la competición futbolística en 2030 junto a Portugal y Marruecos.Seguir leyendo....