Las baterías de litio llegan a las fuerzas armadas: van a tener una misión clave en los submarinos nucleares

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El tablero geopolítico submarino afronta un cambio operativo de gran calado. El Ejecutivo francés ha decidido dar un salto tecnológico inédito al equipar sus submarinos navales con sistemas avanzados de baterías de ion de litio. Esta maniobra estratégica busca optimizar la resistencia y la eficiencia operativa de sus sumergibles en misiones de larga duración.El Ministerio de Defensa galo ha depositado su confianza en la industria nacional para ejecutar esta transformación. En este sentido, el contrato de suministro ha recaído en Saft, un reconocido fabricante francés y filial de la compañía energética TotalEnergies. Esta empresa será la encargada de proporcionar las nuevas unidades de potencia que reemplazarán a las alternativas convencionales utilizadas hasta la fecha en el ámbito naval.La implantación de esta tecnología supone una ventaja táctica innegable en el teatro de operaciones marítimo, tal y como detalla la publicación especializada Interesting Engineering. En la práctica, las baterías de ion de litio ofrecen una densidad energética muy superior, lo que se traduce de forma directa en una mayor capacidad operativa. Para las tripulaciones, esto significa poder permanecer sumergidos durante periodos mucho más prolongados sin necesidad de salir a la superficie, reduciendo así su vulnerabilidad ante radares y patrullas enemigas.Renovación de las clases Barracuda y ScorpeneLa modernización energética afectará a dos de las principales joyas de la ingeniería naval francesa. Por un lado, los sistemas se integrarán en los submarinos de propulsión nuclear de la clase Barracuda, que conforman la columna vertebral de las fuerzas submarinas galas. En estos momentos, la Armada francesa opera cuatro submarinos nucleares de esta clase: el Suffren, el Duguay-Trouin, el Tourville y el De Grasse. A ello se suma que otras dos embarcaciones idénticas se encuentran en distintas fases de construcción en los astilleros nacionales.Por su parte, el programa de actualización no se limita en exclusiva al arsenal propio del país vecino. Los nuevos sistemas de potencia también se destinarán a los submarinos diésel-eléctricos de la clase Scorpene, unos buques que Francia construye de forma estricta para el mercado exterior. Estos sumergibles de exportación prestan servicio en la actualidad en las armadas de Brasil, Chile, India y Malasia.Calendario de implantación y futuro de la flotaAunque el acuerdo industrial ya está cerrado, los detalles específicos del programa y el calendario de transición no han trascendido por el momento. El hermetismo habitual en los proyectos de Defensa mantiene en secreto las fechas exactas en las que estos gigantes de acero operarán con sus nuevas fuentes de energía.Las previsiones iniciales apuntan a que las baterías de ion de litio se instalarán de forma prioritaria en los submarinos de nueva construcción. No obstante, los ingenieros navales mantienen abierta la puerta a una modernización retroactiva. Por ello, sustituir las baterías en los buques que ya han sido entregados a los clientes sigue siendo una posibilidad real sobre la mesa de diseño.