El Brent ha vuelto a superar los 100 dólares por barril, un umbral que ya había tocado en abril. Pero la diferencia es clave: hoy los depósitos están en su nivel más bajo en décadas, las rutas marítimas de Ormuz y Bab el-Mandeb están bloqueadas, y el diésel y el combustible para aviones ya escasean.