A los 51 años, y después de varias tentativas que no llegaron a buen puerto, Keiko Fujimori comienza a gobernar Perú. El apellido, tanto tiempo repudiado, vuelve a ocupar el centro del poder. Tuvo que pasar más de un cuarto de siglo para que se le abrieran otra vez las puertas del Palacio Pizarro. A Alberto Fujimori le decían "el Chino", a pesar de su origen japonés. Había derrotado en 1990 a Mario Vargas Llosa. Dos años más tarde dio un autogolpe. La autocracia se extendió por ocho años, parte de los cuales Keiko se desempeñó como Primera Dama. El padre huyó a Japón en noviembre de 2000 y en medio de grandes movilizaciones en su contra. Fue extraditado desde Chile siete años más tarde. Lo condenaron a 25 años de prisión en 2009 por su responsabilidad en dos masacres. El "Chino" abandonó la cárcel el 6 de diciembre de 2023. Falleció un año más tarde, y la hija dilecta se juró reivindicarlo desde la cima institucional. Gobernar en nombre del padre y el espíritu de un fujimorismo que no fue nunca santo, sino apenas considerado en el segundo turno un mal menor. La elite económica lo ha preferido en lugar de un experimento de centroizquierda. Así y todo, venció a Roberto Sánchez por apenas miles de votos.Seguir leyendo....