Encuentran la misma molécula desconocida en Titán y Plutón, pero nadie sabe qué es

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Titán y Plutón son dos mundos completamente distintos. El primero es la mayor luna de Saturno, cuenta con una atmósfera más densa que la terrestre y posee mares de metano líquido. Por otro lado, el explaneta (ahora planeta enano) es un territorio helado, remoto y con una atmósfera extremadamente fina. Sin embargo, el telescopio espacial James Webb acaba de encontrar algo que los une.Se trata de una misma huella infrarroja detectada sobre la superficie de ambos. Esta señala la presencia de una molécula o de una familia de compuestos que los científicos todavía no han logrado identificar. El hallazgo resulta extraño porque la señal aparece exactamente en la misma longitud de onda, aunque en Plutón es más ancha.Una molécula sin nombreEl descubrimiento se recoge en la revista Astronomy & Astrophysics. Según este, la señal fue encontrada por primera vez al analizar unas observaciones de Titán realizadas por el James Webb en noviembre de 2022. En concreto, apareció en una pequeña ventana que permite atravesar la espesa neblina de esta luna y observar su superficie. Suscríbete a la newsletter de Andro4allPara ello, los investigadores emplearon la espectroscopia. Esta técnica estudia las longitudes de onda que absorbe cada material. En otras palabras, cada molécula deja una especie de huella dactilar en la luz y, gracias a ella, los científicos pueden averiguar su composición sin necesidad de recoger una muestra físicamente.El problema es que esta señal, situada en los 5,113 micrómetros, no coincide con ninguna de las moléculas catalogadas hasta ahora. Además, fue detectada tanto por el instrumento NIRSpec como por MIRI, ambos instalados en el James Webb. Por tanto, los investigadores consideran muy poco probable que sea un simple error del telescopio.Ante la falta de respuestas, el equipo decidió buscar la misma marca en otro lugar con una química atmosférica parecida. Así llegaron a Plutón, observado por el Webb en mayo de 2023. Para su sorpresa, allí estaba de nuevo. En Titán, la absorción alcanza una profundidad de entre el 6% y el 7%, mientras que en Plutón se sitúa entre el 4% y el 5%.Todo apunta a que el compuesto está depositado en el suelo. En Titán, la señal pierde fuerza a medida que el telescopio observa los bordes de la luna, algo que encaja con un origen superficial. En Plutón, su atmósfera es demasiado fina como para producir una absorción tan profunda. Tampoco apareció en Ganímedes, que carece de una atmósfera rica en nitrógeno y metano.La principal hipótesis es que la radiación ultravioleta rompe las moléculas presentes en las atmósferas de Titán y Plutón. Después, estos fragmentos vuelven a unirse para formar compuestos orgánicos más complejos, que terminan cayendo sobre la superficie como si fueran nieve. Entre los posibles candidatos se encuentran los alenos, una familia de hidrocarburos que absorbe luz en una zona similar del espectro.Eso sí, no existen pruebas de que estemos ante una señal de vida. El hallazgo puede estar relacionado con procesos de química prebiótica, pero eso no significa que haya organismos en ninguno de estos mundos. Los científicos ya estudian nuevas observaciones del James Webb para localizar la molécula sobre Titán. La misión Dragonfly de la NASA, cuyo lanzamiento está previsto para 2028, también podría ayudar a ponerle nombre cuando llegue a esta luna a finales de 2034. Además, la NASA confirma que analizará directamente los compuestos orgánicos de su superficie.