Cuando aprieta el calor en verano, lo primero que se nos pasa a casi todos por la cabeza es coger el coche e irnos directos a la playa. Ponemos rumbo a Matalascañas, Rota o Conil sabiendo los problemas a los que nos exponemos: caravanas en la carretera, peleas por poner la sombrilla cerca del agua y días de playa arruinados por el levante. Por suerte, hay una alternativa fantástica, refrescante y mucho más tranquila muy cerca de Sevilla. A poco más de una hora de trayecto nos encontramos con un rincón precioso que lo tiene todo para echar el día en familia o con amigos: «La Playita» de Arcos de la Frontera . Está en plena Sierra de Cádiz y tiene arena fina, sombras naturales bajo los árboles, sitios de sobra para comer de picnic y la compañía de gansos y patos que nadan a sus anchas. Un plan perfecto para darse un buen baño y pasar un día de playa sin sufrir aglomeraciones. A diferencia de las playas de la costa, esta no es de mar. Se encuentra a orillas del pantano de Arcos, en un entorno natural muy bonito conocido como la Cola del Embalse. Lo que empezó hace años como un punto de reunión para la gente que hacía piragüismo dio un cambio importante en 2014, cuando el Ayuntamiento arregló la zona y creó una playa artificial de verdad en la urbanización El Santiscal , justo al lado del Club Náutico. Fue la segunda de este tipo que se abrió en la provincia de Cádiz, después de la conocida zona de baño de Arroyomolinos en Zahara de la Sierra. Hoy en día es uno de esos sitios ideales para los que quieren huir del bullicio de la costa. Aquí no hay olas ni mareas, sino un agua muy tranquila con una estampa preciosa del pueblo de Arcos al fondo. Si estás pensando en ir con niños, es un acierto seguro. La zona delimitada para bañarse se adentra unos 20 metros en el agua a lo largo de sus más de 250 metros de orilla . Los primeros 5 metros cubren muy poco, lo que da mucha tranquilidad para que los más pequeños jueguen en la orilla, y la parte más profunda no pasa de los 2,40 metros. Además, el espacio para nadar está bien marcado con boyas para separarlo de las barcas, y hay servicio de socorrismo durante todo el día. Otro detalle que se agradece muchísimo es la vegetación. A lo largo de la arena hay bastantes árboles que dan una sombra natural estupenda, así que no hace falta que cargues con la sombrilla de casa si no quieres. Eso sí, como entrar a la playa es gratis , si vas en sábado o domingo conviene ir temprano para coger un buen sitio. Y otro de los auténticos encantos de esta «playita» es que estás en medio de la naturaleza . Es de lo más normal estar descansando en la hamaca o en la toalla y ver cómo se acercan gansos y patos a la orilla, algo que a los niños les encanta. Además, como el lago está en un espacio protegido repleto de vegetación, la zona es el hogar de muchísimas aves acuáticas. Así que si te gusta la naturaleza y te apetece hacer algo diferente, muy cerca de la playa hay un par de casetas de madera pensadas para observar a las aves en su hábitat sin molestarlos, incluyendo especies espectaculares como el águila pescadora. Para los que no se conforman con estar tumbados en la toalla, las posibilidades son enormes. Al tener justo al lado el club náutico de Arcos , hay un montón de cosas para hacer: Para que la estancia sea lo más cómoda posible, el recinto cuenta con duchas, aseos limpios, mantenimiento diario y vigilancia. A la hora de la comida tienes libertad total. Si te apetece ir a mesa puesta, hay un restaurante dentro de la propia playa con una terraza al aire libre con vistas al agua muy agradable, además de otros locales por la zona. Pero si prefieres el plan clásico de nevera y fiambrera, puedes llevarte tu propia comida y montarte un picnic estupendo a la sombra. Información útil para tu visita : Así que si estás buscando un plan distinto para este fin de semana, lejos de las aglomeraciones y de los atascos de vuelta a casa, prepara la bolsa, pon rumbo a la Sierra de Cádiz y disfruta de un día de playa diferente cerca de Sevilla.