Hannah Cyrus, bibliotecaria digital en la Bangor Public Library de Maine, no esperaba que un artículo académico se convirtiera en la semilla de un movimiento nacional. Lo publicó a principios de 2026 en la revista Information Technology and Libraries con el título «Refusal as Instruction: Equipping Patrons to Resist AI, Data Brokers, Big Tech, & More» y recibió más solicitudes de copia de su material que en toda su carrera anterior. Decenas de bibliotecarios de todo el mundo la contactaron para replicar el taller que describe. TechCrunch lo documenta el 25 de julio de 2026.El taller se llama «Avoiding AI» y hace exactamente lo que el nombre sugiere: enseñar a la gente cómo desactivar Apple Intelligence, Google Gemini y otras herramientas de IA que han llegado a sus teléfonos, ordenadores y apps sin que lo pidieran, y cómo cambiar a alternativas que no las incluyen. La primera vez que Cyrus lo dio, en otoño de 2025, se inscribieron más de 70 personas.Lo que enseñan los talleres y por qué hay demandaCharlie Bailey, bibliotecario en South Philadelphia, es uno de los docenas de profesionales que ha replicado el taller de Cyrus. En su versión, los participantes sacan el teléfono durante la sesión y Bailey los guía paso a paso para deshabilitar Apple Intelligence y Gemini. «Me inspiré en la sensación de frustración de la gente con las herramientas de IA que les han sido impuestas, y la sensación de que herramientas que no pedimos aparecen de repente en todas partes de nuestras vidas», explicó a TechCrunch.Los talleres cubren varias categorías:Desactivar IA integrada en dispositivos: Apple Intelligence (que analiza notificaciones, mensajes y fotos), Google Gemini en Android (que aparece como overlay en cualquier app), el resumen de IA de la bandeja de entrada de Gmail.Cambiar a buscadores sin IA: Google no ofrece una opción para buscar sin AI Overviews en los resultados. Los talleres enseñan a usar DuckDuckGo, Startpage o la búsqueda de texto completo de otros motores como alternativa.Resistencia a data brokers: cómo revocar permisos de apps que comparten datos con terceros, herramientas para eliminar perfiles de data brokers, configuración de privacidad en las principales plataformas sociales.Cyrus resume la filosofía: «La IA generativa no genera información. Genera palabras.» Su argumento es que los usuarios necesitan entender la diferencia entre información fiable y texto plausible, especialmente cuando las plataformas presentan respuestas de IA como si fueran resultados de búsqueda verificados.Las bibliotecas como espacio de resistencia tecnológicaLa premisa es antigua pero aplicada a un contexto nuevo. Las bibliotecas llevan décadas enseñando «alfabetización informacional» — cómo evaluar fuentes, distinguir información primaria de secundaria, detectar sesgos — y los talleres de Avoiding AI son, en ese sentido, una extensión natural. Lo nuevo es que el adversario no es la desinformación sino el diseño: plataformas construidas para maximizar el uso, no para maximizar la utilidad del usuario.Steven Brown, director de la Searsmont Town Library en Maine, trabaja el mismo territorio: «Muchas veces es solo decirle a la gente que tiene opciones. Su teléfono llegó configurado de cierta manera, pero no tienen que usarlo como vino configurado.»La industria de creación de contenido con IA también está generando sus propios límites legales y éticos: el AI Act europeo, las restricciones de copyright y las preguntas sobre la fiabilidad del contenido son exactamente las preocupaciones que los talleres de Avoiding AI abordan desde el ángulo del consumidor.La UE ha identificado el scroll infinito como una técnica de diseño potencialmente ilegal por ser deliberadamente adictiva, una regulación que parte exactamente de la misma premisa que los talleres: el diseño tecnológico no es neutral, y los usuarios tienen derecho a resistirse a él.Mi valoraciónLo que más me convence del fenómeno es la institucionalización. No es una cuenta de YouTube explicando cómo desactivar la IA del teléfono — es una biblioteca pública, una de las instituciones de acceso libre más confiables que existen, ofreciendo ese conocimiento como servicio comunitario. La legitimidad institucional importa: convierte la resistencia tecnológica de postura marginal en alfabetización digital estándar.Lo que más me preocupa es la velocidad del ciclo. Los talleres de Cyrus enseñan a desactivar Apple Intelligence y Gemini, herramientas que llevan menos de un año integradas masivamente en los teléfonos. En 12 meses habrá nuevas capas de IA en nuevos dispositivos, y los talleres tendrán que actualizarse constantemente. La demanda existe, pero la formación de los propios formadores es un reto continuo.La guía de herramientas de IA generativa para 2026 muestra cuántas herramientas hay disponibles. Los talleres de Avoiding AI son, en cierto modo, la cara B de esa guía: para cada herramienta que existe, hay alguien que necesita saber cómo no usarla si no quiere.Preguntas frecuentes¿En qué consiste exactamente el taller «Avoiding AI» y quién puede asistir?El taller, diseñado originalmente por Hannah Cyrus en la Bangor Public Library de Maine y replicado por docenas de bibliotecas en EEUU, es una sesión de aproximadamente una hora donde se explica qué es la IA generativa y sus implicaciones, se guía a los participantes paso a paso para desactivar Apple Intelligence en iPhone, Google Gemini en Android, y los resúmenes de IA en email y búsqueda, y se presentan alternativas de navegación y búsqueda sin IA. Los talleres son abiertos al público y generalmente gratuitos. No hay lista publicada de todas las bibliotecas que los ofrecen; la forma de encontrar uno cercano es consultar con la biblioteca pública local.¿Es posible desactivar completamente la IA de un iPhone o Android moderno?Se puede desactivar la mayoría de las funciones visibles. Apple Intelligence puede desactivarse en Ajustes en iPhone con iOS 18 o superior. Google Gemini puede desactivarse o sustituirse por Google Assistant en ajustes de Android. Los resúmenes de IA en Gmail y en la búsqueda de Google se pueden desactivar individualmente. Sin embargo, algunas funciones de IA están más profundamente integradas en el sistema operativo y no tienen interruptores individuales. Las apps de terceros que usan IA en el backend no son controlables a nivel de sistema. En la práctica, desactivar «toda» la IA de un teléfono moderno es imposible; lo que se puede hacer es reducir significativamente las funciones más visibles y las que más datos recopilan.¿Hay algún movimiento similar en España o Europa?No hay noticias de un movimiento comparable organizado en España específicamente, aunque la inquietud existe. Las asociaciones de consumidores como OCU y FACUA han abordado preguntas sobre privacidad en dispositivos, y algunas bibliotecas públicas españolas ofrecen talleres de seguridad digital que podrían incluir este tipo de contenido. El marco regulatorio europeo — con el RGPD y el AI Act — ya proporciona más protecciones legales de base que el americano, lo que puede reducir la urgencia percibida del problema, aunque no lo elimina.La noticia Las bibliotecas públicas de EEUU dan cursos virales para desactivar la IA del teléfono: «Avoiding AI» llena salas en Maine, Filadelfia y docenas de ciudades fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.