Drones cazadores de mosquitos: la innovadora solución tecnológica que usa sonar para triturar insectos en el aire

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El diminuto mosquito Anopheles es responsable de la muerte de entre 700.000 y un millón de personas cada año debido a la propagación de enfermedades como la malaria, la fiebre amarilla, el dengue o el virus del Zika. Aunque la humanidad ha recurrido históricamente a repelentes, insecticidas tóxicos o trampas para combatirlos, la tecnología moderna está dispuesta a cambiarlo. Una emergente startup francesa respaldada por Y-Combinator, llamada Tornyol, ha decidido usar drones diseñados para interceptar y neutralizar a estos insectos en pleno vuelo.La propuesta de Tornyol consiste en un microdron autónomo de tan solo 40 gramos capaz de patrullar de manera continua un área determinada. En lugar de utilizar químicos nocivos para las personas, las mascotas o el medio ambiente, este pequeño dispositivo localiza el objetivo en el aire y lo elimina triturándolo directamente con sus hélices. Cuando la batería del dron está a punto de agotarse, regresa automáticamente a su estación de carga.Tecnología de sonar ultrasónico para ver y cazar en la más absoluta oscuridad El componente más importante de este pequeño dron es un sofisticado sonar ultrasónico llamado LeSonar2. Está equipado con 32 emisores ultrasónicos inaudibles para el oído humano y 380 micrófonos de alta precisión conectados a un procesador especializado. El microdron mapea su entorno en 3D en tiempo real, lo que le permite ver perfectamente en completa oscuridad. Además, para evitar dañar a insectos beneficiosos como las abejas, o causar accidentes a personas o mascotas, el sistema analiza la firma acústica única de cada insecto mediante la frecuencia de su aleteo y su estructura armónica. Todo esto se complementa con un diseño ultraligero, hélices que están bien protegidas y sistemas anticolisión para garantizar la máxima seguridad.A través de la aplicación móvil o bien desde una interfaz web, los usuarios pueden delimitar la zona de cobertura, programar horarios de vuelo y actualizar el software del microdron. La empresa afirma que una sola unidad podría proteger superficies de hasta dos hectáreas y planea comercializar el dispositivo a un precio de 1.100 dólares (unos 960 euros), o mediante una suscripción de 50 euros al mes que incluye la sustitución del dron en caso de avería.Según varios investigadores y expertos en genética, las especificaciones actuales del dron presentan limitaciones importantes en aquellas regiones donde el problema de los mosquitos es más grave. Una autonomía de vuelo de apenas 3 minutos, junto a un tiempo de recarga de media hora, resulta insuficiente para sitios con muchos mosquitos. A esto hay que sumar el ruido constante que hacen los motores que mueven las hélices. Por otro lado, el elevado coste del dron y la necesidad de una fuente de energía eléctrica para su recarga dificultan su uso en zonas rurales de países en desarrollo donde la malaria causa mayores estragos. A pesar de esto, la ingeniería detrás de Tornyol sigue evolucionando, y su equipo ya trabaja en mejoras como el intercambio automático de baterías para demostrar que el futuro del control de plagas podría estar flotando sobre nuestras cabezas.