Entre los 27 esqueletos hallados en la cueva de Qafzeh, uno guardaba un detalle que había pasado inadvertido durante décadas de estudio. Una tomografía de alta resolución reveló una marca en la mandíbula que cambia lo que se sabía sobre la violencia, el cuidado mutuo y las prácticas funerarias entre los primeros Homo sapiens que salieron de África