Una médica del centro de salud de la barriada sevillana de Palmete tuvo que refugiarse en una dependencia del propio centro y permanecer encerrada bajo llave después de sufrir una agresión por parte de una paciente que le reclamaba la prescripción de una medicación que no le correspondía. El incidente, según ha informado el Sindicato Médico de Sevilla en un comunicado, se produjo en torno a las 14:30 horas y obligó a la facultativa a protegerse hasta la llegada de la Policía Nacional.De acuerdo con la información facilitada por el sindicato, la doctora atendía en ese momento a una paciente que acudía a consulta por una herida en una pierna y que solicitó la prescripción de clonazepam (Rivotril). Tras revisar los antecedentes, la médica comprobó que el día anterior la misma persona ya había intentado obtener ese medicamento en otro centro sanitario sin que existiera una indicación clínica para ello, por lo que rechazó emitir la receta solicitada.La negativa desencadenó una reacción violenta por parte de la paciente, que comenzó a lanzar mobiliario y una silla contra la facultativa. La médica consiguió esquivar los objetos y abandonar la consulta, aunque la agresora la persiguió por los pasillos del centro mientras profería graves amenazas, algunas de ellas dirigidas contra su familia. Finalmente, la doctora logró refugiarse en su despacho, donde permaneció encerrada bajo llave en un estado de ansiedad hasta que se personaron los agentes de la Policía Nacional.Episodios similaresEl Sindicato Médico de Sevilla ha señalado además que la misma paciente ya había protagonizado un episodio similar la tarde anterior en otro centro de salud. Según la organización, también entonces se le había denegado la prescripción del mismo medicamento y respondió con amenazas e insultos al facultativo que la atendía. En aquella ocasión, la paciente abandonó las instalaciones al desistir de su actitud tras la intervención de un vigilante de seguridad.A raíz de este nuevo suceso, el Sindicato Médico de Sevilla ha advertido de que este tipo de incidentes evidencian una situación cada vez más preocupante para los profesionales sanitarios. En este sentido, la organización sostiene que las agresiones contra el personal de los centros de salud "han dejado de ser hechos aislados para convertirse en un problema estructural", al tiempo que pone el foco en la reiteración de episodios violentos relacionados con la negativa a prescribir medicamentos sin la correspondiente indicación clínica.