Zapatero contradice a 'Julito' y los directivos de Plus Ultra pero sin cubrir la gran laguna de las joyas

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José Luis Rodríguez Zapatero pone punto y final a nueve semanas de silencio absoluto. El expresidente del Gobierno se ha sentado este jueves en la televisión pública para hablar sobre el caso Plus Ultra. Una entrevista que le ha servido, sobre todo, para defenderse públicamente de la acusación contenida en los escritos de colaboración que esta semana han remitido al juez instructor tanto el empresario Julio Martínez Martínez como dos de los directivos de Plus Ultra. El exdirigente socialista ha negado categóricamente haber influido en la concesión del préstamo de 53 millones de euros a la aerolínea en plena pandemia. O haber tenido información privilegiada sobre el mismo. Ahora bien, no ha aclarado el origen de las joyas halladas por la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) en su despacho, algo que ha achacado a su estrategia procesal.La última vez que el expresidente del Gobierno se pronunció públicamente fue el día en el que se conoció su imputación y en el que los investigadores registraron su oficina. A través de un vídeo, Zapatero aseguró que toda su actividad "pública y privada" se había desarrollado siempre "con absoluto respeto a la legalidad" y que todos los ingresos percibidos se habían "declarado" a Hacienda. Y negó haber realizado "jamás" una "gestión" ante ninguna "Administración pública" en relación con el rescate de Plus Ultra. Dos ideas en las que insistió, ya a puerta cerrada, en su declaración como investigado ante el magistrado de la Audiencia Nacional José Luis Calama: "Lo reafirmo rotundamente: no tuve ninguna intervención".Zapatero no se ha movido ni un milímetro de ese relato durante su intervención en el programa Mañaneros 360. Una entrevista concedida en un momento muy concreto. Hace solo tres días, tres de los principales investigados de la trama decidieron mover ficha en busca de los beneficios que el Código Penal reserva para aquellos que colaboren con la justicia –y de los que el empresario Víctor de Aldama puede dar buena cuenta–. Tanto Julio Martínez Martínez como el presidente y el ex consejero delegado de Plus Ultra, Julio Martínez Sola y Roberto Roselli, respectivamente, remitieron al instructor sendos escritos en los que situaban al expresidente del Gobierno como pieza clave en la consecución del rescate de la aerolínea. Es más, el primero de ellos llega a asegurar que Zapatero le avanzó que la ayuda pública se concedería once días antes de que la aprobara el Consejo de Ministros.El expresidente del Gobierno no ha querido entrar en si se siente "traicionado" por quien fue amigo íntimo durante casi tres lustros. Allá cada cual, ha venido a decir, con su estrategia de defensa. Eso sí, ha rechazado de plano el relato ofrecido por quienes pretenden convertirse en colaboradores, cuyo testimonio, al menos por ahora, no ha permitido atar el delito de tráfico de influencias en relación a la aerolínea. "No hablé con nadie ni de la SEPI ni del Gobierno, ni con ninguna autoridad pública. No es que no influyera, es que no hablé con nadie del rescate de Plus Ultra", ha señalado el exdirigente socialista. Y ha asegurado que jamás aparecerá una sola conversación de él con algún miembro de la compañía hablando del préstamo concedido por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).En su escrito de colaboración, el presidente de Plus Ultra relata que antes de buscar ese rescate trataron de conseguir un crédito ICO. Y que, en ese contexto, Martínez Martínez le dijo que escribieran una carta al vicepresidente del Banco Santander Juan Manuel Cendoya, con quien el exlíder del Ejecutivo iba a realizar unos "contactos". Una misiva dirigida a dicho directivo que Martínez Sola fechó el 25 de mayo de 2020 y que arrancó con la siguiente fórmula: "Siguiendo instrucciones del presidente Zapatero". "El encabezamiento es un exceso", ha señalado el exdirigente socialista, quien ha explicado que lo único que hizo fue "llamar" a Cendoya "para ver si podía recibir a unas personas y atenderlas". "Eso no tiene que ver ni con el rescate de Plus Ultra, ni con la SEPI, ni con nada", ha querido zanjar, rechazando que con esa gestión estuviese ejerciendo "influencia".En su auto de imputación, el instructor también pone el foco sobre una reunión que el expresidente habría mantenido con el entonces ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, el 7 de septiembre de 2020. Seis días después de que la aerolínea pidiera la ayuda. Y un mes antes de que se acordara el aplazamiento de la deuda preexistente que Plus Ultra tenía con la Tesorería General de la Seguridad Social. Esto último es importante, porque un requisito para acceder al rescate era estar al corriente de estas deudas, lo cual es posible cuando las mismas se encuentran aplazadas, suspendidas o fraccionadas. El expresidente, sin embargo, ha desvinculado dicho encuentro de la ayuda a la aerolínea: "Esa es otra de las locuras. Me llama para conocerme. No hablamos de Plus Ultra".También ha negado haber avanzado a su amigo el 26 de febrero de 2021 que la SEPI iba a conceder el rescate. Es decir, once días antes de su aprobación en Consejo de Ministros. Los mensajes remitidos por Julio Martínez Martínez aquel día confirman la filtración de dicha información. "Solo felicitarte por la próxima obtención del préstamo de la Sepi, muy previsiblemente será en el Consejo de Ministros del día 9 de Marzo. Mi mayor felicitación por haber conseguido el objetivo", escribió a uno de los empresarios venezolanos vinculados a la aerolínea. El expresidente del Gobierno, sin embargo, ha querido dejar claro que él no supo "en ningún momento" si la aerolínea se iba o no a rescatar.Martínez Martínez sostuvo en el escrito remitido a comienzos de semana a la Audiencia Nacional que Zapatero, aunque no formara parte del accionariado, era quien lideraba la consultora Análisis Relevante y quien "decidía todas aquellas cuestiones de estrategia y captación de clientes". En la entrevista, el exdirigente socialista ha defendido su papel como consultor, asegurando que toda su actividad está declarada en el Impuesto Sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). "Todo mi trabajo en Análisis Relevante fue de consultoría, de asesoramiento, que se sustanciará en su momento. Nunca tuve intención ni participé en ninguna sociedad ni firmé ningún contrato con ningún cliente", ha señalado Zapatero.La UDEF en sus informes ata la supuesta "posición directiva" del expresidente del Gobierno en Análisis Relevante en base a dos archivos Excel que envió Zapatero a Martínez Martínez el 6 de julio de 2021 con "un listado de personas físicas y jurídicas con direcciones de correos electrónicos y cargos", algunos de ellos clientes de la consultora. "Eran personas a las que, como consultor, considero que [les] interesa conocer los informes de los análisis políticos y económicos que hacía Análisis Relevante. Es tan simple como eso", ha respondido el exdirigente socialista sobre esta cuestión. Y, del mismo modo, ha negado que se falsearan conceptos a la hora de facturar a la firma por sus trabajos de consultoría.El exlíder del Ejecutivo también ha negado haber dado instrucciones para la puesta en marcha de una offshore en Dubái. "Es una invención absoluta", ha apuntado. La tesis del instructor y de los investigadores era que la trama podía haber constituido una sociedad en Emiratos Árabes Unidos para cobrar de forma opaca una comisión del 1% por el rescate de Plus Ultra. Una hipótesis que, sin embargo, tiran por tierra los escritos de colaboración remitidos por Martínez Martínez y los directivos de Plus Ultra. Los tres reconocen que, efectivamente, se pagaron 530.000 euros por las gestiones. Ahora bien, aseguran que dichos abonos se canalizaron, mayoritariamente, a través de tres sociedades en España.Zapatero también ha defendido el trabajo realizado por sus hijas, que a través de su empresa, WhaTheFav, ingresaron 239.755 euros entre 2020 y 2025 de Análisis Relevante. Ha negado que sean sus testaferros. Y ha dicho que presentarán en el procedimiento judicial "todos sus trabajos, tarea y contratos". Pero no ha querido dar más detalles: "WhaTheFav tiene que hablar por sí misma". Entre las dudas que aún quedan sobre la mesa están, por ejemplo, los 561.440 euros que esta firma recibió de Inteligencia Prospectiva, administrada por los hermanos venezolanos Domingo Arnaldo y Guillermo Alfredo Amaro Chacón. La empresa llama la atención de los investigadores por tener "escasos ingresos y un volumen muy elevado de gastos por trabajos realizados por otras empresas y servicios exteriores". El expresidente tampoco ha querido dar demasiados detalles sobre las joyas que los agentes de la UDEF encontraron durante el registro de su despacho, unas piezas que un peritaje encargado por el juez valoró en 1,3 millones de euros y que han provocado la imputación de Zapatero también por posibles delitos de contrabando y contra la Hacienda Pública. Hace un mes, durante su declaración ante el instructor, aseguró que daría las explicaciones pertinentes en diez días. Pero este jueves, durante su entrevista televisiva, se ha limitado a decir que eran un "regalo de cortesía personal" que recibió hace muchos años, aunque ha señalado que la valoración económica que arrojó la tasación judicial será sometida "a contradicción". No ha desvelado, por respeto al procedimiento, ni cuándo ni qué país se las regaló. "Ni afán patrimonial, ni uso y destino, ni podríamos imaginar ese valor; estaban ahí y nada más", se ha limitado a resaltar, al tiempo que ha negado el contrabando y el afán defraudatorio.