Europa acaba de aprobar el uso de unas nuevas gafas inteligentes que poco tienen que ver con las Ray-Ban Meta o las próximas de Apple Glasses. Estas no graban tu POV ni se pueden utilizar para conversar con la IA o escuchar música: su objetivo es restaurar los problemas de visión. Y no las dioptrías clásicas o el astigmatismo: prometen solventar la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), una afección que las gafas o lentillas no pueden solucionar. La idea es bastante sorprendente, la tecnología que hay detrás es sumamente avanzada y, aunque todavía está en fase experimental, ya ha sido aprobada para su comercialización gracias al éxito de las pruebas iniciales. Por el momento no hay precio ni fechas, pero ya sabemos cómo funciona y el porcentaje de mejora. El sistema consta de dos partes: unas gafas inteligentes con un módulo de cámara que apunta a la retina del ojo afectado y un segundo componente en forma de chip que debe implantarse mediante cirugía en la zona ocular. Un conjunto algo engorroso y con mucho margen de mejora en el diseño, pero que soluciona un problema de visión irreversible y sin cura. Así es el chip de PRIMA con 372 píxeles que captan la información de las gafas inteligentes.Así son las gafas inteligentes que curan la DMAEEl DMAE es una afección degenerativa totalmente relacionada con la edad. Según avanza, hace que el centro de la visión se emborrone y, cuando es severa, puede llegar a mostrar un punto negro completamente irreversible. La idea de PRIMA es la siguiente: que las gafas inteligentes sean capaces de captar la imagen y enviar una serie de impulsos eléctricos al implante para que el cerebro los transforme en una imagen mucho más clara de lo habitual en pacientes que sufren DMAE. El proceso es continuo y automático, por lo que no es necesario hacer nada especial más allá de ponerse las gafas.Por supuesto, el sistema requiere de una pequeña intervención quirúrgica para colocar el implante de 2x2 mm en su posición, además de una pequeña rehabilitación y una curva de aprendizaje y adaptación a las gafas inteligentes. La buena noticia es que los resultados son impresionantes. El 81% de los pacientes intervenidos han experimentado una mejora significativa en la visión, pudiendo leer palabras que antes eran invisibles o muy borrosas. La compañía está fundada por varios ex-Neuralink, la empresa de Elon Musk que ha conseguido avances significativos en la implantación de chips cerebrales para revertir ciertas enfermedades. Seguir leyendo: ¿Adiós a las operaciones de vista? Estas gafas inteligentes restauran la visión borrosa en pocos días