Fabián y Gavi, los campeones del mundo que vuelven como chiquillos de su pueblo, son recibidos como profetas

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Los Palacios y Villafranca, el único pueblo del planeta que ha parido a tres campeones del mundo -o a cuatro, si contamos a José Antonio Rueda en Motociclismo-, los ha tenido esta tarde de regreso del último Mundial de Fútbol, como una santísima trinidad de Ulises satisfechos en su Ítaca. Aunque solo dos de ellos han jugado los partidos con los que se ha cosechado la segunda estrella para la camiseta de nuestra Selección, Fabián Ruiz Peña y Pablo Páez Gavira (Gavi), también ha vuelto de EEUU el campeonísimo Jesús Navas, que fue recibido en la plaza del Ayuntamiento como lo que es: un auténtico mito que acaba de cumplir solo 40 años.Momento en que Gavi y Fabián eran pesados en el Ayuntamiento palaciego para recibir su peso en tomates.-Fernando Vázquez.Fue Navas el primero en llegar a una plaza de Andalucía abarrotada como probablemente nunca lo ha estado ni nunca lo volverá a estar. No se han dado cifras oficiales porque tampoco es cuestión de ponerse a contar por miles. La mayoría eran palaciegos, pero también de muchos puntos de Andalucía, sin empacho en hacer cientos de kilómetros para la experiencia de ver de cerca a los campeones.Navas llegó acompañado de su mujer, Alejandra, y solo pudo acceder por el pasillo que la organización había preparado para sus protagonistas, de modo que Jesús, el Jesús Navas González de toda su vida, pareció abrumado con los vítores y las demandas de autógrafos y fotos a izquierda y derecha, pero a un profesional que lleva en el cargo más de media vida se le va notando la experiencia, así que rápidamente accedió a contestar lo que se le preguntaba, que suele ser siempre lo mismo. Él nos ha confesado a lavozdelsur.es que ha sentido “mucha más confianza que el resto en unos compañeros con los que he tenido la suerte de jugar porque he estado con dos generaciones”. “Yo los veía jugar y notaba que iban solos, muy coordinados, formando de verdad un equipo y por eso he sufrido menos, porque sabía que iban a ganar”.Fabián se dirige a una plaza absolutamente abarrotada, en su pueblo.-Fernando Vázquez.La profecía vale su peso en oro -porque hubiera repartido sosiego a un todo país al borde del infarto-, o en tomates, que es como este pueblo sevillano de casi 39.000 habitantes, el máximo productor de bombones coloraos de media Andalucía (16 millones de kilos anuales), paga a sus celebridades el favor de colocarlo en el mapa mundial.El modo se ha convertido en un clásico, porque no es la primera vez ni será la última en que el Ayuntamiento y toda la Corporación municipal se visten de gala para entregar su peso en tomates a sus campeones del mundo después de pesarlos públicamente en una báscula en medio del salón de plenos. 68 kilos para Gavi y 85 para Fabián. Se ha hecho con Navas en todas las ocasiones en que el duende de Los Palacios, como era apodado en el Sevilla Fútbol Club, ha dado motivos para ello después de ser el único jugador de la Historia que ha conseguido ser simultáneamente campeón del mundo (en 2010) y cosechar además una Eurocopa y una Nations League, y también con Fabián y Gavi en estas últimas ocasiones, donde coincidieron los tres.Foto de los campeones con el alcalde y algunos de los representantes de los clubes de fútbol locales.-Fernando VázquezEl recibimiento de todo un pueblo volcado con sus profetas no solo ha hecho añicos aquella frase de Cristo de que “nadie es profeta en su tierra”, sino que le ha demostrado al centenar de medios de comunicación congregados aquí para la foto histórica que estos profetas locales no lo han sido de regresar y volver tras sus misiones, sino de realizar sus épicas sin marcharse nunca de aquí. Los tres mantienen sus casas, sus parejas y sus familias de Los Palacios y Villafranca, y los tres han vuelto hoy por la misma plaza en la que han dado más de un pelotazo cuando no eran más que mocosos entusiasmados con jugar en uno de los clubes que aquí funcionan como un verdadero caladero de genios del balón: La Liara, El Mosqueo, Los Palacios, La Unión, El Maribáñez, Femenino La Unión y la Escuela de Fútbol.“Gavi iba con la pelota hasta a las bodas”La frase es de su abuelo materno, Manuel Gavira, que esta tarde miraba con una mezcla de recelo y orgullo la nube de fotógrafos en la primera planta del Ayuntamiento y charlaba con los pocos conocidos que no estaban atentos al posado de los campeones con el patrocinador de la pantalla gigante que se ha colocado en la plaza para los dos últimos partidos, Mariano Vargas, dueño de La Tomatería Palaciega, una fábrica de gazpachos y salmorejos. “El niño jugaba desde que empezó a andar allí en la Cuesta del Castillito”, recuerda el hombre que le ha legado el apodo de Gavi. “Es que iba con los padres a una boda y tenía que llevar el balón el niño, y le decíamos: ¿A dónde vas con la pelota, chiquillo?”.Las madres de Gavi y Fabián, juntas y orgullosas hoy en Los Palacios y Villafranca.-Á. RomeroLa madre del muchacho, Aurora, sonríe, porque lo recuerda mejor aún. Y mira con una complicidad de madres a la que parió al otro campeón, Chari, la mamá de Fabián. Ambas comparten “el cansancio de estos días” y están deseando que “todo esto pase ya para poder descansar un poquito”. “Ayer se retrasó el avión cinco horas”, recuerda la madre de Gavi. La de Fabián lo corrobora, pero recuerda feliz “el ratito de sevillanas que echamos luego, hasta con Pedro Porro”.El alcalde palaciego, Juan Manuel Valle, con Gavi, después de que este firmara hoy en el Libro de Honor del Ayuntamiento.-Fernando Vázquez.A Chari le brillan los ojos de un modo especial desde que está esperando convertirse en abuela de Bertín, el pequeño que esperan para octubre Fabián y su esposa. Y aunque no le gustan especialmente las cámaras, y menos desde que ha sufrido esa mala experiencia de que la subtitulasen por error en Televisión Española, la mujer se mueve ya con soltura entre bastidores de fotógrafos.¿Balón de Oro para Fabián?Gavi ha reconocido que lo pasó “muy mal” tras la lesión sufrida el año pasado porque le hizo temer no llegar al Mundial, y ha mostrado su alegría por volver a su localidad natal después de tanto tiempo en Barcelona. De su pueblo insiste en que “es el mejor”. Fabián, por su parte, humilde como es marca de la casa y del pueblo, ha reconocido que “a quién no le gustaría recibir el Balón de Oro”, pero ha subrayado a continuación que “no se puede pedir más después de conquistar la Liga de Campeones con el PSG y el Mundial con la Selección Española. “Si llega ese Balón de Oro, será un honor”, ha añadido antes de concluir que “el trofeo más bonito es el cariño de mi gente”.El primer entrenador de Fabián, Antonio Salmerón, esta tarde en el recibimiento masivo a los futbolistas.-Fernando Vázquez.Quien se ha ocupado de insistir en que el Balón de Oro lo merece sobradamente es su primer entrenador hasta los nueve años, Antonio Salmerón, que no cabía en sí de orgullo y quien lleva repitiendo su demanda, como la de más material didáctico para el fútbol base, desde mucho antes de que lo hiciera hasta Lamine Yamal en una entrevista de su canal de Youtube antes del Mundial, donde no dudó un segundo ante la pregunta de qué jugador consideraba él que estaba infravalorado. A Fabián no le han pasado desapercibidas tantas camisetas del Betis entre la masa que lo aclamaba. “Espero volver algún día”.