Presidente de Colombia, Gustavo Petro. Imagen: PresidenciaAlrededor de $4 billones para la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), teletrabajo, estudio remoto, gestión del agua e incentivos a la energía solar son algunas de las propuestas del gobierno del presidente Gustavo Petro para blindar a Colombia, fortalecer el sistema energético y enfrentar el fenómeno de El Niño.Lo anterior se debe a que este evento climático disminuye la capacidad de generación eléctrica de los embalses, lo que obliga a depender en mayor medida de la generación térmica, que a su vez necesita gas o combustibles líquidos para operar. Pero es precisamente el gas el que está faltando en Colombia, por lo que el país ha tenido que importarlo para abastecer su demanda.En este contexto, las alarmas en el mercado por la estrechez entre la oferta y la demanda de electricidad continúan creciendo. Es por ello que para los analistas, las medidas del Gobierno Petro no serían suficientes y tendrían que complementarse para afrontar El Niño.Julio César Vera, presidente de XUA Energy y experto del sector, manifestó que es una buena noticia que se destinen nuevas inversiones al sector. Sin embargo, señaló que lo importante es que estas sean eficientes y se ejecuten dentro de los tiempos requeridos para cubrir oportunamente la demanda de energía de los usuarios durante la ola de calor.Agregó que hubiera sido mejor destinar recursos para cubrir las deudas que el Gobierno tiene con el sector eléctrico, como es el caso de la empresa de servicios públicos Air-e, con los generadores térmicos, hidráulicos y transmisores, las cuales, según cifras del mismo Gobierno, ya ascienden a $3,32 billones, superando pronósticos de gremios del sector. Añadió que los paneles solares no cumplen con el requerimiento de suministrar energía 24 horas del día. Según explicó, no existe garantía de que todas las instalaciones requeridas estén listas con costos eficientes durante el fenómeno de El Niño, que llegó a Colombia y podría extenderse hasta el cuarto trimestre de 2027, según el operador del mercado eléctrico, XM. A esto añadió que la energía solar es una fuente intermitente.“Es claro que estamos en un nivel de consumo de energía que ha llegado a estar por encima de 260 gigavatios hora al día, y con crecimientos acumulados en los últimos tres meses del orden de 20 % y una energía firme disponible alrededor de 238 gigavatios hora al día. Por lo cual estos descalces nos pueden llevar a limitaciones en el suministro en algunas regiones, donde la costa Caribe puede ser la más afectada si el consumo sigue creciendo de forma importante”, dijo.Pero lo anterior es solamente una parte del problema, puesto que hay mantenimientos previstos de plantas hidráulicas que se realizarán durante El Niño, específicamente en Chivor II y Guavio, las cuales, según Vera, limitarían cerca de 1.800 megavatios de generación eléctrica. A esto se suma la estrechez en la oferta de gas, ya que Colombia no produce este energético en su totalidad y debe importarlo para abastecer su demanda. Ese consumo es aún mayor si las plantas térmicas entran a operar con mayor intensidad, pues requerirán un gas que ahora escasea en el país.A esta situación se añade que la Sociedad Portuaria El Cayao (SPEC), la única planta para importar gas desde Cartagena, entrará en un mantenimiento programado entre el 30 de julio y el 3 de agosto de 2026. Por si fuera poco, Canacol, la compañía privada más importante en producción de este energético, entró en un proceso de reestructuración en 2025 y solicitó ante una corte canadiense, su país de origen, cancelar los contratos de suministro de gas en Colombia.En este contexto, Vera señaló que el país debe entrar, sí o sí, en un proceso de ahorro de energía. Afirmó que las normativas expedidas por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), orientadas a castigar el derroche y premiar el ahorro, son necesarias para reducir el consumo de electricidad y permitir que el país afronte con mayor fortaleza la ola de calor.Por otro lado, Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía y docente de la Universidad Externado de Colombia, indicó que las medidas implementadas por el gobierno Petro para enfrentar las altas temperaturas son necesarias, pero insuficientes. Dijo que las clases virtuales tendrían como consecuencia que la energía que deje de consumirse en los colegios pase a consumirse en los hogares, lo que afectaría el valor de las facturas.Además, recordó que en Colombia existe una amplia brecha de conectividad y que no toda la población tiene acceso rápido y eficiente a internet. En cuanto a la apropiación de recursos para la UNGRD, manifestó que fue precisamente en esta entidad donde se originaron presuntos hechos de corrupción y que la efectividad de esos recursos dependerá de las actividades y del destino que tengan para enfrentar el fenómeno de El Niño.Otros actores que se han pronunciado para enfrentar la ola de calorEcopetrol manifestó que habilitó 81 giga BTU al día de gas para los cinco días en los que la planta de regasificación de Cartagena (SPEC) adelantará su mantenimiento. Lo anterior se hará mediante la sustitución de combustibles, la optimización de operaciones en varias plantas y un trabajo coordinado para liberar este recurso. La estatal energética añadió que con esto contribuye a mejorar la confiabilidad del sistema energético y garantizar el suministro de gas a los sectores que más lo requerirán.Por otro lado, Sergio Cabrales, profesor de la Universidad de los Andes y experto del sector, propuso varias medidas para enfrentar el fenómeno. La primera de ellas consiste en garantizar la disponibilidad de la generación térmica y de los combustibles necesarios para su operación. Entre ellos, aseguró que es indispensable garantizar el abastecimiento de gas para estas plantas, así como de carbón y combustibles líquidos.Cabrales manifestó que la regasificadora de Puerto Bahía, ubicada también en Cartagena y que será operada por Ecopetrol, es prioritaria para que entre en operación de manera acelerada y así Colombia cuente con una mayor disponibilidad de gas importado. También hizo referencia a la regasificadora de Buga, en el Pacífico colombiano, para aumentar la capacidad de importación de este energético.“Aun con estos proyectos, el país podría enfrentar restricciones para atender simultáneamente la demanda de generación térmica y el consumo industrial, comercial y residencial de gas”, aseguró.En segundo lugar, expresó que debe acelerarse la entrada en operación de los proyectos de generación y transmisión eléctrica. En ese sentido, sostuvo que es necesario eliminar los cuellos de botella en materia regulatoria, predial y ambiental para fortalecer la infraestructura energética. Con base en datos de XM, señaló que hasta julio de 2026 solo ha entrado en operación 14,9 % de los megavatios previstos para este año. Agregó que 60 % de los proyectos de transmisión presentan retrasos frente a las fechas previstas.“La puesta en servicio de proyectos estratégicos como Sogamoso-Norte-Nueva Esperanza y Chivor-Norte-Bacatá aumentaría la flexibilidad operativa del sistema y reduciría significativamente el riesgo de déficit de potencia en el área oriental, que incluye a Bogotá”, afirmó.También indicó que debe existir una coordinación en los mantenimientos de la generación, la transmisión y la infraestructura de gas. Es decir, se deben minimizar las coincidencias de mantenimientos sobre infraestructura crítica, ya que esta será indispensable para enfrentar la ola de calor. Cabrales señaló que es recomendable evitar que coincidan el mantenimiento de Chivor, las intervenciones programadas en Guavio, la indisponibilidad de SPEC y otros activos relevantes de transmisión eléctrica.Según explicó, en la medida de lo posible, tanto los mantenimientos de Guavio como los de Chivor deberían reprogramarse para una época distinta a la proyectada para el periodo en el que el verano golpeará al país. A la vez, datos de XM revelaron que El Niño se extendería hasta el cuarto trimestre de 2027.En cuanto a los datos sobre la evolución de las reservas en los embalses, XM sostuvo que estas se ubican por encima de 79 %, un punto porcentual por debajo del nivel de 80 % que se considera necesario para enfrentar el fenómeno climático. Cabrales aseguró que estas reservas hídricas deben administrarse de manera anticipada y que es necesario actualizar los inventarios de las restricciones de operación en los embalses, fortalecer el seguimiento de los reportes hídricos y monitorear la evolución de la demanda de electricidad con el fin de anticipar posibles escenarios de déficit.Otro de los puntos que planteó es la implementación de programas de gestión e incentivos al ahorro. Finalmente, sería necesario mitigar los riesgos financieros en el mercado de energía mayorista. Según explicó, es importante monitorear y reducir los riesgos asociados a la cartera de este mercado.“Se recomienda implementar mecanismos extraordinarios que fortalezcan la liquidez del mercado, reduzcan el riesgo de incumplimiento entre los agentes y faciliten la gestión de contingencias operativas, preservando así la estabilidad financiera del mercado de energía mayorista y la confiabilidad del Sistema Interconectado Nacional durante el periodo crítico”, afirmó.Destacado: Crecimiento de la producción petrolera en el continente americano disminuyó el impacto por el cierre del estrecho de OrmuzPor otro lado, otras voces, como la del exgerente de la Sociedad Hidroituango, Alejandro Arbeláez, manifestaron que sería necesario implementar la llamada hora Gaviria, es decir, adelantar una hora la jornada con el fin de ahorrar electricidad durante las franjas de mayor consumo, entre las seis y las nueve de la noche. Para él, esta medida permitiría ahorrar cerca de 2 % de la energía. Cabe recordar que esta iniciativa también se aplicó en la década de los noventa durante el gobierno de César Gaviria, en medio del apagón.