Dana White confirma el peor escenario para Conor McGregor: «Estará fuera un año»

Wait 5 sec.

El regreso más esperado de la historia reciente de la UFC terminó en tragedia. Conor McGregor soñaba con cerrar un paréntesis de cinco años de inactividad derrotando a Max Holloway y demostrando que todavía tenía sitio entre la élite de las artes marciales mixtas (MMA). Sin embargo, apenas unos segundos después de comenzar el combate, todo se vino abajo . Una patada voladora, un mal apoyo de la pierna derecha y un gesto de dolor bastaron para que el irlandés comprendiera que su vuelta a la acción había terminado antes incluso de empezar. Durante las semanas posteriores, McGregor se aferró al optimismo. Compartió imágenes de su recuperación, explicó la evolución de su rodilla y transmitió la sensación de que volvería antes de lo previsto. Ahora, sin embargo, ha sido Dana White quien ha confirmado públicamente el tiempo que permanecerá alejado del octágono. «Conor McGregor estará fuera un año» . Con esa escueta declaración, el presidente de la UFC despejó cualquier duda sobre el calendario del irlandés. La compañía ya asume que no podrá contar con su mayor reclamo mediático durante los próximos doce meses, un periodo que sitúa el posible regreso de The Notorious en el verano de 2027. La lesión sufrida frente a Max Holloway confirmó el peor de los escenarios. Las pruebas médicas determinaron que McGregor había sufrido una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, acompañada de una lesión de menisco, un diagnóstico que obliga a pasar por el quirófano y afrontar una rehabilitación larga y especialmente exigente para cualquier deportista de élite. Pese a ello, el irlandés nunca ha rebajado sus expectativas. The Notorious encontró rápidamente un motivo para creer. En 2013, precisamente durante su primer combate contra Max Holloway, sufrió una lesión prácticamente idéntica, aunque en la otra rodilla. Aquella noche terminó el combate con el ligamento cruzado completamente roto y, aun así, consiguió regresar nueve meses después para enfrentarse a Diego Brandao . Ese precedente se ha convertido ahora en el principal argumento sobre el que sostiene su confianza. El propio irlandés ha insistido en que la medicina deportiva ha evolucionado enormemente desde entonces y considera que hoy dispone de herramientas que hace doce años simplemente no existían: «Con los avances actuales en medicina regenerativa y métodos de entrenamiento mejorados, está totalmente dentro de mis posibilidades regresar para el próximo verano», aclaraba el irlandés en su cuenta de X. Desde el día de la lesión, McGregor ha convertido sus redes sociales en una especie de diario de recuperación . Allí ha ido informando de cada pequeño avance, consciente de que millones de aficionados siguen pendientes de su evolución. En una de sus últimas publicaciones explicó que ya podía caminar sin muletas y que había comenzado a recuperar fuerza en la pierna operada. El dublinés también aseguró que ya puede activar el cuádriceps bajo resistencia y que está cumpliendo con absoluta disciplina cada fase de la rehabilitación. Incluso publicó un vídeo realizando un entrenamiento de fuerza para sus piernas. Ese convencimiento también le ha llevado a interpretar la lesión desde un punto de vista casi espiritual. En uno de sus mensajes más personales, McGregor llegó a plantear que todo pudo ocurrir por una razón: «Me pregunto si fui salvado de algo peor aquí. Creo que sí. Habría asistido a la fiesta posterior como 'el hombre' y quién sabe qué habría pasado entonces. Creo que fui salvado . Gracias, Dios». Las palabras reflejan el estado de ánimo con el que afronta uno de los momentos más delicados de su carrera. Porque la lesión no solo ha retrasado su regreso, sino que vuelve a poner a prueba la capacidad de resiliencia de un luchador que ha convivido con las lesiones durante buena parte de su trayectoria. La rotura de tibia y peroné frente a Dustin Poirier en 2021 ya le obligó a permanecer más de un año alejado de la competición. Posteriormente, cuando preparaba su regreso frente a Michael Chandler, una fractura en un dedo del pie provocó la cancelación del combate durante la International Fight Week de 2026. Y ahora, apenas un minuto después de volver al octágono frente a Holloway, una nueva lesión grave ha vuelto a interrumpir su carrera. Pese a todo, McGregor continúa rechazando cualquier conversación sobre una retirada definitiva. El excampeón de peso pluma y ligero mantiene que volverá para disputar la última pelea que figura en su contrato con la UFC y despedirse compitiendo, no desde un hospital: « Volveré. Última pelea de contrato. ¡Por favor, Dios! », decía el irlandés en sus redes sociales. Las palabras de Dana White no cambian ese objetivo, pero sí ponen negro sobre blanco la realidad. La UFC tendrá que esperar, al menos, un año más para recuperar a la mayor estrella que ha pasado por la compañía. Y McGregor, una vez más, tendrá que demostrar que su mayor rival nunca ha sido un peleador, sino el tiempo y su propio cuerpo.