Hay enfermedades bañadas por la incertidumbre y el desconocimiento. Pasa, por ejemplo, con la fibromialgia, una dolencia caracterizada por dolor y sensibilidad generalizados, que afecta mayoritariamente a las mujeres y cuya base biológica sigue sin estar clara. Durante décadas se creyó un cuadro de origen emocional y contó con el rechazo de parte de la comunidad médica, que directamente no se creía ni su existencia. Hoy, persisten ciertas suspicacias y un intenso debate científico sobre su origen, pero cada vez hay menos dudas de que tiene una base biológica. La última investigación, publicada este martes en Nature Medicine, ha identificado un puñado de factores de riesgo genéticos asociados a la fibromialgia y sugiere que la base de la enfermedad está en el sistema nervioso. Seguir leyendo