Visión de LarrainVial sobre bancos colombianos. Foto: Tomada del sitio web de LarrainVial.LarrainVial reveló un informe en el que analiza los bancos colombianos bajo su cobertura, en el que tiene en cuenta las reorganizaciones corporativas de Grupo Cibest (Bancolombia), la apuesta por la banca minorista y simplificación de Grupo Aval y el contexto político y electoral. La comisionista de bolsa de origen chileno, con operaciones en Colombia, destacó que este contexto de transformación estructural de la industria financiera colombiana permite unas perspectivas más favorables, “aunque todavía inciertas”. En este sentido, destacó el potencial de valorización de Grupo Cibest y Davivienda Group, al mantener su recomendación de sobreponderar estos títulos. En el caso de Grupo Aval, se mantuvo neutral. La firma consideró que dicha transformación de los bancos colombianos “refleja una tendencia global de la industria financiera”, la cual consiste en separar las operaciones bancarias de las funciones de control corporativo de los grupos. Esto, pues trae beneficios como una mayor eficiencia en la asignación de capital, segregación de riesgos, una mayor flexibilidad estratégica y una mejor adaptación a un ecosistema financiero más amplio. Relacionado: Fitch destaca mejor rentabilidad de bancos en Colombia, pero alerta riesgos políticos, de inflación y tasas altasEstos movimientos reflejan “el enfoque que los bancos están dando a la escala y, en consecuencia, a la maximización de la rentabilidad”, mediante la concentración de sus operaciones en mercados donde cuentan con las mayores ventajas competitivas y un mayor potencial de retorno.¿Qué dice LarrainVial sobre los bancos locales?En el caso de Grupo Cibest, la comisionista de bolsa tiene un precio objetivo de $76.200 por título, que si se mira frente a los niveles actuales de $64.500, representaría un potencial de valorización de 18,1 % sin dividendos. “Nuestra visión se basa en las ventajas competitivas superiores del grupo, su capacidad para sostener altos niveles de rentabilidad (ROE) en un entorno cada vez más desafiante, un atractivo rendimiento por dividendos y una mayor liquidez, lo que lo convierte en nuestro vehículo preferido para obtener exposición a Colombia”, resume la firma. Sobre este conglomerado destacó la venta de Banistmo, pues refleja un giro desde la expansión regional hacia la optimización del capital, la simplificación corporativa y un mayor enfoque en las franquicias principales de mayor rentabilidad. Relacionado: Grupo Cibest apuesta por su crecimiento en Guatemala: buscará ampliar acceso a crédito a través de su filial Bam Para Davivienda Group, el precio objetivo es de $42.000 por título, es decir, un potencial de valorización de 35,3 % sin dividendos, teniendo en cuenta el precio actual de las acciones que ronda los $31.040. La comisionista afirmó que mantiene una visión favorable sobre la recuperación de su desempeño, particularmente considerando los esfuerzos de consolidación y de fortalecimiento de escala que están en marcha mediante la integración de las operaciones de Scotiabank. “Creemos que estas sinergias se materializarán gradualmente durante los próximos tres años y respaldarán un incremento más amplio de la rentabilidad”, afirmó. En el caso de Grupo Aval, el precio objetivo es de $830 por título, apenas 1,34 % por encima de sus niveles actuales. La firma dijo que espera una mejora en su desempeño, con un mayor enfoque de Banco de Bogotá en su franquicia en Colombia, especialmente en la banca de personas. Sin embargo, consideró que este escenario ya está ampliamente incorporado en la valoración de la acción. “Por ello, no vemos un potencial de valorización significativo ni catalizadores evidentes en el corto plazo que justifiquen un cambio en nuestra recomendación neutral”, afirmó. Panorama bancario ante Gobierno De La Espriella La firma de inversiones afirmó que el sistema financiero colombiano está entrando en un nuevo ciclo político, que se suma a una nueva etapa tras las reformas durante la administración Petro, como el impuesto al patrimonio para los bancos y un fuerte aumento del salario mínimo, “que introdujeron un grado de inestabilidad en el sistema financiero”. Esto podría marcar el inicio de una nueva etapa enfocada en generar eficiencias y escala, y maximizar la rentabilidad de las operaciones mediante la simplificación corporativa, la optimización del capital y la consolidación nacional y regional.Sin embargo, consideró que a pesar de la nueva dirección “favorable” del Gobierno De la Espriella, no significa que Colombia esté libre de grandes desafíos. Por ejemplo, mencionó que el ajuste fiscal será difícil de implementar, “ya que cerca del 90 % del gasto público está consagrado en la ley, lo que significa que cualquier cambio en las asignaciones requerirá la aprobación del Congreso”, altamente fragmentado. Además, se resaltó que el crecimiento económico de Colombia en los últimos años ha dependido en gran medida de una política fiscal expansiva, por lo que cualquier reducción del gasto podría afectar el crecimiento y, en consecuencia, la tasa de desempleo.“En el mejor de los escenarios, un programa gradual y creíble de consolidación fiscal podría reducir el riesgo país, respaldar una apreciación de la moneda y abrir espacio para que el banco central reduzca las tasas de interés”, consideró. En el mediano plazo, esto podría impulsar la economía y, en consecuencia, el crecimiento del crédito. A pesar de esta perspectiva, también estimó que es poco probable que el camino esté libre de volatilidad o de riesgos relacionados con la ejecución fiscal. No obstante, el giro hacia una dirección más favorable debería brindar cierto respaldo a la inversión y a los mercados, concluye. —