Gasto de los hogares colombianos. Imagen: Generada con la IAEl gasto real de los hogares aumentó 2,86 % en el segundo trimestre de 2026 frente al mismo periodo de 2025. Según el informe de Raddar, los hogares gastaron $302,5 billones, mientras que en el mismo lapso del año anterior la cifra fue de $277,7 billones en la canasta familiar. De esta manera, el gasto en la canasta familiar completa siete trimestres consecutivos de crecimiento.El informe también señaló que los principales motores del gasto real durante el primer semestre de 2026 fueron alimentos para el hogar, vivienda, transporte y comunicaciones, rubros que tuvieron la mayor representatividad dentro del presupuesto de los hogares. Entre ellos se destacaron los mayores gastos en carnes y derivados, ocupación de vivienda y transporte personal.Imagen: RaddarSin embargo, la moda y el entretenimiento registraron las mayores variaciones. Es decir, aunque alimentos, vivienda y transporte siguen siendo los rubros de mayor peso, la moda y el entretenimiento fueron los segmentos que más crecieron y se ubicaron en el cuarto y quinto lugar en representatividad dentro del gasto en la canasta familiar. El documento reveló que esto permitió que como artículos de joyería y culturales ganaran terreno. No obstante, durante el segundo trimestre, aunque el gasto de los hogares permaneció en terreno positivo, perdió dinamismo hacia el cierre del periodo, ya que solo en junio el crecimiento fue de 2,32 %. Esto obedeció, en parte, a la aceleración de la inflación, que llegó a 6,14 % anual.Raddar agregó que a lo anterior también se suma el nivel de las tasas de interés, que continúa moderando las decisiones de compra de bienes y servicios y el uso del crédito. El observatorio destacó que el gasto de los hogares fue impulsado por eventos como el Mundial de Fútbol de 2026, que favoreció el consumo en varias categorías. De igual forma, fechas como la celebración del Día de la Madre, el Día del Padre y el receso escolar también contribuyeron al aumento del gasto. Imagen: RaddarSin embargo, el ritmo continúa moderándose frente a las cifras observadas en 2025. Esto responde al repunte de la inflación, es decir, al encarecimiento de los bienes y servicios, lo que limita la capacidad de compra de los hogares.Añadió que el comportamiento positivo del gasto también se presenta en un contexto de menor desempleo, remesas en máximos históricos y una mayor utilización del crédito de consumo. Sin embargo, persisten retos, ya que los hogares de ingresos bajos y medios enfrentan una mayor participación del empleo informal, un mayor impacto de la inflación y restricciones para acceder al crédito.En síntesis, por cada $100 que gastaron los hogares, cerca de un tercio se destinó a alimentos para el hogar. Le siguió vivienda, con poco más de $20 por cada $100; y transporte, con más de $15 por cada $100 gastados.Imagen: RaddarPor otro lado, si se analiza únicamente la inflación por canastas de gasto, las comidas fuera del hogar lideraron con una variación anual de 9,82 % al cierre del segundo trimestre. Les siguieron los alimentos para el hogar (7,3 %), educación (6,84 %), bienes y servicios para el bienestar (6,83 %) y entretenimiento (6,36 %). De esta manera, los alimentos continúan siendo el rubro con mayores presiones inflacionarias.Imagen: RaddarRaddar identificó que, pese a que las compras por internet continúan ganando terreno en el comercio, los hogares no abandonan los canales tradicionales. Las tiendas de barrio siguen siendo el principal lugar de compra, seguidas por los supermercados, los almacenes de cadena, las tiendas ‘hard discount’ y el comercio electrónico.El informe evidenció que las decisiones de compra de los hogares son cada vez más planificadas. Los consumidores priorizan los canales de venta y las promociones para optimizar su presupuesto en un contexto marcado por la presión inflacionaria y por múltiples ocasiones para el consumo.—