El mes pasado, la exministra de igualdad, Bibiana Aído, remitió un informe de carácter confidencial a otros responsables de las Naciones Unidas cuestionando la labor de la Relatora especial de Naciones Unidas sobre la Violencia contra la Mujer, Reem Alsalem, señalándola como contraria a los derechos humanos de las mujeres por oponerse a la autodeterminación de género. El documento interno acusa a la relatora de la ONU por defender el sexo biológico, y no la “identidad de género", y reclama una mayor "supervisión" sobre su trabajo; además de pedir "renovar la coordinación feminista" dentro del organismo, dando instrucciones de “hacer el vacío” a Alsalem, es decir, excluirla deliberadamente. ¿Quién es Reem Alsalem y qué hace su relatoría por las mujeres y niñas?Reem Alsalem es una jurista jordana, formada en Oxford y El Cairo. Posee una sólida experiencia en más de trece países colaborando con ONG y el Acnur en materia de en derechos humanos, y violencia de género en contextos vulnerables. Desde su nombramiento en 2021 como Relatora Especial de la ONU sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, su mandato se ha centrado denunciar la violencia cotidiana y extrema padecida en zonas de guerra o bajo dictaduras misóginas, el acceso a la justicia, la fiscalización de las políticas públicas, el fin de la impunidad, la denuncia del deterioro jurídico y social de los derechos de las mujeres y niñas a nivel global, aplicando un enfoque de análisis basado en la realidad material del sexo, la opresión estructural de las mujeres y el carácter de derechos humanos de los derechos de las mujeres y niñas. Ha elaborado diversos informes, y en ellos reivindica la vigencia de la CEDAW y agenda feminista internacional, involucrando a miles de mujeres y organizaciones feministas en los procesos de participación pública de su relatoría. Con base en sus informes y la valentía con la que los defiende, no sería exagerado afirmar que hoy por hoy, es la defensora más destacada de los derechos de las mujeres y niñas en el contexto de las instituciones internacionales. Sin embargo, la relatoría especial de la que es titular no tiene vínculo funcionarial con Naciones Unidas. Se trata de una figura de experta independiente, elegida por el Consejo de Derechos Humanos por periodos de tres años renovables una vez, cuyos informes no son vinculantes, pese a que resultan clave para evaluar el statu quo y el retroceso legal y social a nivel global. ¿Quién es Bibiana Aído y qué hace ONU Mujeres por las mujeres? Bibiana Aído es una economista española, conocida por haber sido la primera ministra de igualdad durante el Gobierno de Zapatero. Se incorporó a ONU Mujeres en 2011, por nombramiento de su entonces directora Michelle Bachelett, donde ha ejercido como asesora especial y representante de países americanos. Actualmente, es la directora regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe. ONU Mujeres es un organismo integrado en la estructura funcionarial de la ONU que, teóricamente, se encarga de defender los derechos de las mujeres y acelerar la llamada equidad de género en todo el mundo. Al menos en teoría, su objetivo es defender los derechos de las mujeres y hacer valer la normativa que nos protege; sin embargo, en la práctica, suele adoptar una postura ambigua o contradictoria en materia de explotación sexual y reproductiva y una postura más bien activista frente al desmantelamiento de la categoría jurídica sexo basada en la biología. Su actual Directora Ejecutiva es Sima Sami Bahous, una experimentada diplomática jordana. ¿Por qué Aido conspira contra Reem Alsalem?La confrontación directa entre la relatora Reem Alsalem y la directora regional de ONU Mujeres, Bibiana Aído, trasciende la mera discrepancia técnica o ideológica. Los hechos denunciados por Alsalem revelan una estrategia de hostigamiento, persecución ideológica y conspiración burocrática por parte del aparato de ONU Mujeres dirigido por Aído, con el objetivo explícito de neutralizar la independencia de la Relatoría y someterla a las directrices queer que prevalecen en la ONU, según el cual, básicamente, ser mujer consiste en sentirse mujer, al margen de la biología. La acción más grave que evidencia una conspiración activa es la elaboración y difusión de un informe redactado bajo la dirección de Bibiana Aído. Este documento no es una crítica pública, sino una herramienta de ataque interno diseñada para destruir la credibilidad profesional de la relatora a través de tres maniobras: Criminalización de su agenda de trabajo, al convertir las visitas oficiales y académicas de la relatora a países como Brasil, México y Colombia en supuestas operaciones de interferencia política en procesos electorales. Difamación por asociación ideológica: El texto de Aído utiliza la etiqueta de "antigénero" y acusa a Alsalem de promover discursos "transexcluyentes" propios de la ultraderecha, por defender la categoría jurídica sexo; usando una estrategia clásica de difamación deliberada para anular el debate científico sobre el sexo biológico. Instigación para incumplir las normas e imponer control y censura institucional: El informe de Aído incluye una directriz explícita y alarmante: pedir activamente a otras oficinas regionales de la ONU que "controlen" y fiscalicen el trabajo de Alsalem. Esto constituye una violación flagrante de la normativa de la ONU, ya que las agencias funcionariales no tienen jerarquía ni competencia legal para supervisar, tutelar o amordazar a los relatores independientes del Consejo de Derechos Humanos; y mucho menos para acosar, difamar y conspirar para derribar a Alsalem; que, desde que adoptó su postura firme sobre el sexo biológico para la determinación del sexo ha sufrido diversas campañas de boicot, acoso e intentos de cancelación. Entonces, ¿ONU mujeres protege a las mujeres o no? A juzgar por la “agenda sombra” de ONU Mujeres aquí evidenciada, la respuesta breve parece ser “no”. ONU Mujeres ha adoptado el modelo neoliberal que privilegia directa o indirectamente agendas contrarias a los derechos de las mujeres basados en el sexo reconocidos en la Cedaw y demás normativa vinculante. Si ONU Mujeres defiende el imposible material de la autodeterminación del género para definir el sexo de las personas y adopta informes, procedimientos o promueve campañas donde, de forma ambigua o tácita, se valida la explotación sexual de las mujeres (prostitución), bajo el eufemismo de “trabajo sexual” y la despenalización del proxenetismo no coactivo, así como la explotación reproductiva de las mujeres y la compraventa de bebés (vientres de alquiler) siempre que no se abuse económicamente de las mujeres gestantes y que se proteja su salud reproductiva, entonces hablamos de una entidad que no cumple el corpus jurídico que protege a las mujeres y niñas. Y esto es gravísimo. Si la acción de ONU Mujeres desplaza al grupo humano históricamente subordinado por su biología (las mujeres y niñas), para otorgar protección a quien no siendo mujer invoca tener una identidad psicológica femenina, entonces podemos concluir que ONU Mujeres no protege a las mujeres y niñas ni garantiza nuestros derechos; sino que su labor se extiende a cualquier persona que se identifique individualmente como mujer. Las feministas exigimos que ONU Mujeres sancione y destituya a Aído Al margen de que los hechos denunciados por Reem Alsalem traspasen el ámbito del Derecho Penal, la conducta de Bibiana Aído se encuadra de forma nítida en el acoso laboral y el abuso de autoridad según los estatutos de las Naciones Unidas. El 'vacío' institucional admitido por fuentes internas y la redacción de informes oficiales destinados a infringir las normas para estigmatizar políticamente y excluir a la relatora independiente configuran una campaña sistemática de hostigamiento y represalia ideológica.Ante los órganos de justicia interna de la ONU, estas acciones constituyen una infracción administrativa muy grave que atenta directamente contra el deber de neutralidad y el respeto a la independencia de los derechos humanos; por lo que debe sancionada, apartada de todos los órganos relacionados con los derechos de las mujeres y destituida. En este sentido, diversas organizaciones feministas españolas y de las Américas hemos instado a que el Secretario General de la ONU asuma el asunto y destituya a Bibiana Aído y a la Directora General de ONU Mujeres por permitir tan grave infracción. Las mujeres que traicionan a las mujeres El conflicto institucional entre la Relatoría Independiente y la delegación de ONU Mujeres liderada por Bibiana Aído expone una paradoja crítica dentro del feminismo institucional global: el uso de la propia maquinaria de las instituciones para impulsar normas y prácticas contrarias a las mujeres y hostigar y castigar a las mujeres feministas que defienden los derechos de las mujeres y la realidad materia del sexo. Cuando las funcionarias de los organismos internacionales o de los Estados priorizan las agendas ideológicas o las lógicas de mercado neoliberal, donde el cuerpo de las mujeres se convierte en mercancía y nuestros derechos se sacrifican, violando la legalidad internacional básica de la Cedaw, se produce una fractura ética y jurídica profunda inadmisible en un Estado de Derecho. Cuando las estructuras burocráticas creadas específicamente para salvaguardar a las mujeres y las niñas, como ONU Mujeres y el Ministerio de Igualdad, se transforman en herramientas de desprotección jurídica, censura e indefensión para la mitad de la población (las mujeres), dejan de cumplir su función social. Y la conclusión inevitable es que, si no sirven a la defensa de los derechos de las mujeres, no tienen razón de ser.