La Policía de Investigaciones de la provincia argentina de Santa Fe desplegó una maniobra encubierta, simulando ser repartidores de una aplicación, para realizar un allanamiento y ultimar la desarticulación de una red de tráfico de drogas. Los agentes se desplazaron en motocicletas equipadas con cajas de reparto y lograron acceder al inmueble sin levantar sospechas.