Un astrónomo aficionado abrió Google Maps para preparar un viaje por Canadá. Lo que encontró era una cicatriz de 25 kilómetros que llevaba 390 millones de años sin nombre
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La forma circular que rodea el lago Marsal despertó las sospechas de Joël Lapointe. Una expedición encontró después rocas fundidas y extrañas fracturas que solo aparecen bajo presiones extremas.