El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar este martes, en segunda vuelta, la reforma de la ley antitabaco y el nuevo texto de la ley de medicamentos y productos sanitarios, dos iniciativas impulsadas por el Ministerio de Sanidad que, una vez superado este trámite, continuarán su recorrido parlamentario en las Cortes. Ambas normas introducen cambios relevantes tanto en la regulación del consumo de tabaco y vapeadores como en el acceso y la prescripción de medicamentos.Más espacios libres de humo y una regulación más estricta para los vapeadoresLa reforma de la ley antitabaco llega después de haber recibido el primer visto bueno del Consejo de Ministros en septiembre de 2025. Tras superar el trámite de la Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios (CGSEYS), el texto volverá a ser aprobado antes de iniciar su tramitación parlamentaria. Por otro lado, el anteproyecto de la ley de medicamentos y productos sanitarios ya ha sido remitido al Consejo de Estado y regresará al Consejo de Ministros tras la emisión de su dictamen.Entre las principales novedades de la reforma figura la ampliación de los espacios donde estará prohibido fumar y vapear. La prohibición alcanzará nuevos espacios interiores y exteriores, entre ellos los entornos de centros sanitarios, educativos, universitarios y sociales, además de parques infantiles, zonas culturales y deportivas, terrazas de bares, estaciones de transporte, espectáculos y conciertos al aire libre y los vehículos de transporte con conductor. El anteproyecto también prohíbe expresamente que los menores de edad consuman tabaco y productos relacionados, además de mantener las restricciones sobre su venta y suministro.La nueva ley de medicamentos acelera el acceso a tratamientos e introduce cambios en la prescripciónLa futura normativa también endurece la regulación de los cigarrillos electrónicos, tanto con nicotina como sin ella, así como la de sus componentes. El texto incorpora nuevas obligaciones en materia de señalización, etiquetado e información y establece un régimen sancionador específico. Además, contempla la prohibición de la venta y el suministro de determinados productos relacionados con el tabaco por razones de salud pública y por su impacto medioambiental. Los fabricantes dispondrán de un plazo transitorio de 12 meses para adaptarse a la nueva regulación y agotar las existencias.En relación con la ley de medicamentos y productos sanitarios, el Ministerio de Sanidad sostiene que el anteproyecto "pretende actualizar el marco farmacéutico para adaptarlo a los avances científicos, la innovación biomédica y las lecciones aprendidas durante la pandemia". La reforma pretende agilizar la incorporación de nuevos tratamientos al Sistema Nacional de Salud (SNS), mejorar la sostenibilidad del sistema, reforzar la autonomía estratégica y prevenir posibles problemas de suministro. Según el departamento, uno de los propósitos es que los avances en biomedicina y los nuevos fármacos puedan incorporarse con mayor rapidez, "sin renunciar a la evaluación de su eficacia, seguridad y sostenibilidad". La norma también incorpora criterios medioambientales.La propuesta establece que la prescripción por principio activo será la regla general, aunque prevé excepciones para garantizar la continuidad de los tratamientos crónicos, atender a pacientes vulnerables, evitar problemas de adherencia terapéutica o cuando la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) declare un medicamento "no sustituible". El texto incorpora además cambios en el sistema de prescripción para permitir que profesionales como enfermeros y fisioterapeutas puedan indicar o prescribir determinados medicamentos dentro del ámbito de sus competencias y conforme a la normativa vigente.