Amancecer de DC. Superman 3: La Casa de Brainiac

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Edición original: Action Comics 1064-1066, Superman 13-15 y Superman: House of Brainiac Special (DC Comics, 2024)Edición nacional/España: DC Premiere. Amancecer de DC. Superman 3. (Panini Comics, 2026)Guion: Joshua Williamson, Mark RussellDibujo: Edwin Galmon, Joshua Williamson, Miguel Mendonça, Rafa Sandoval, Steve Pugh, Fico Ossio, Mirko Kolak, Laura BragaColor: Alejandro Sánchez, Edwin Galmon, Jordie Bellaire, Rex Lokus, Mike Spicer, Prassad RaoTraductor:: Gonzalo QuesadaCorrector: Enrique Acebes, Marcos MuñozRotulación: David ArellanoRealización técnica: Fanhunter, Núria Moreso, David Carro, Maria GonfausFormato: Cartoné. 224 páginas. 20 €Gizzo fytal«Diré a todo el mundo que eres un impostor»Este tomito corresponde al último arco de la era Williamson en Superman antes del evento Absolute Power. Dice la leyenda que es la mejor parte y lo pudimos comprobar en inglés a la espera de poderlo leer en castellano.La espera se alargó por la caída de ECC y la decisión de Panini de volver a publicar lo que empezó la anterior licenciadora de DC. Y eso que, desde el inicio, Williamson ya nos metió alguna imagen de Brainiac pensante, tramando tramas.Puede ser más o menos entendible que Panini haya tardado más de un año, la espera ha sido larga, además se ha solapado con el evento posterior y la continuación de la serie, por lo que la experiencia lectora ha sido rara. Entendible, pero rara.¿Ha valido la pena la espera? Ahora lo veremosEn el magnífico prólogo del tomo se nos hace una pequeña intro sobre Brainiac, uno de los más terribles, fríos, despiadados y prototípicos enemigos de Superman. Racional hasta niveles genocidas, el villano fue creado por Otto Binder y Al Plastino en 1958 (Action Comics #242). La fría crueldad de Brainiac, llena de inequívocas referencias al racionalismo nazi, tenía una especial peligrosidad al tener la capacidad de miniaturizar personas y ciudades, cual entomólogo demente, o mejor dicho: entomóloco. Brainiac siempre ha tenido un punto espeluznante al ser el “creador” de, y tener secuestrada a, Kandor. Lo de los secuestros y rehenes es recurrente en el cara-verde.El tomo es rellenito, repleto de números, es un arco amplio y gozoso en el que navegar por la galaxia de la mano de Superman y Lobo. El czarniano es co-protagonista de estos números. Se trata de una participación rara de Lobo ya que su habitual preeminencia bocazas, fachendosa, agresiva y brutal, aquí viene matizada por renunciar a su unicidad como último czarniano y encontrarse con un montón de compatriotas en lo que parece una especie de reunión de hooligans ultraviolentos fans de Kiss.Pero vamos a la trama, que tiene matraca de la buena. Empieza la cosa con el ataque a Metropolis por parte de un ejército de robots Brainiac y czarnianos (gráficamente son versiones de Lobo). El Superhombre se alía con El Hombre para contrarrestar lo que parece una ofensiva enloquecida y caótica de Brainiac, algo impensable teniendo en cuenta lo cerebral que puede llegar a ser un tipo que tiene la palabra Brain en el nombre.Lex tiene una posición ambigua, como no, debido a que el cabezón verde tuvo a Lena como rehén.Todo forma parte de un plan-alianza con Amanda Waller que está aquí con sus intrigas que desembocarán en Absolute Power, como no podía ser de otra manera con Williamson y la colección de Superman.Yendo al guionista, Williamson, marca de la casa, mete un montón de personajes y conceptos. Igual una trama solo con Brainiac se le queda corta. Tenemos a Kennan, a Conner, a Metallo, a Lois, a Silver Banshee, Lex, Jimmy, Lobo, Waller, un montón de czarnianos nuevos, al villano robotico, etcétera.Parece que Williamson necesite ruido y algarabía, que le moleste el silencio. Su especialidad es esa, mezclar, bastardear, meter el turbo, dinamita y to palante. Sin embargo, a pesar de que lo gozamos fuertemente, da la sensación de que Williamson no es tan polivalente, que le falta mano izquierda para enlentecer las historias, para entrar en momentos intimistas y para matizar las virutas de la psicología de los personajes. Falta que pase el tiempo y que veamos el poso que deja este torbellino de diversión que es esta etapa. Tenemos que ver si nos deja grandes referentes por muchos años o queda como algo divertido pero vacío. Aunque queremos destacar el número en el que explica los paralelismos entre Superman y Lobo, y sus contribuciones a la historia czarniana, dando coherencia al universo y continuidad DC.En global, tenemos la impresión de que la etapa que estamos viviendo con Williamson es de las mejores en la era moderna del personaje. El tiempo dirá… A ver que sensación nos da leerla en un futuro en orden y con el contexto organizado… o la impresión que tendrán las personas que la lean por primera vez entonces.En el apartado gráfico tenemos a un sensacional Sandoval que apenas nota la exigencia de la entrega mensual. Acción, cachivaches de ciencia ficción (la moto de Superman) y las diferentes versiones de personajes czarnianos, ese realismo mezclado con fantasía nos recuerda lo bueno que es el dibujante de Absolute Superman (colección posterior a estos números y que llevamos siguiendo más de un año).La pena es el baile de autores en el tomo. Si bien son autores contrastados que además garantizan la salida regular de la colección, verlo en tomo tan “juntitos” da una cierta sensación de trabajo alimenticio por parte de la editorial y le quita empaque y puntos para ser considerada ésta como una gran etapa. La narrativa, el trazo y el tono se ven alterados… y este es un problema del formato tomo, pierde homogeneidad. No ocurre lo mismo si la etapa la lees mes a mes, donde el cambio es mucho menos brusco. Aunque parte del guion se puede ver descompensado por la cadencia, o incluso demasiado radical en los giros.Tenemos fill-ins como el de Steve Pugh y su historia sobre la campaña electoral de Perry White para alcalde, con guion de Mark Russell y que corresponde al Superman: House of Brainiac Special. El guionista de Superman, la era espacial aprovecha para meter todo su ácida y divertida crítica política a los populismos xenófobos y racistas. Una trama protagonizada por Bibbo en la que Superman sirve como faro moral inspirador. Pugh está estupendo, su estilo es ideal para dibujar los rasgos de boxeador del barman metropolitano.En definitiva, se trata de un gran momento de la colección, una saga entretenida, jugosa, llena de detalles y que nos da el objetivo último de la esencia de Superman: entretenimiento a raudales, diversión desbocada. El punto y final del tándem Williamson– Superman antes de Absolute Power, que cierra una deuda pendiente con los seguidores del personaje.Un tomo además que salda una deuda pendiente, demasiado larga y que sospechamos que podría haber salido antes… aunque quien sabe si ha habido intención de ligar la pobre participación de Lobo en Supergirl para optimizar las ventas.Y con esto, nos vamos.(Por cierto, teniendo en cuenta el SMI este tebeo es más barato proporcionalmente a una grapa del 84)Lo mejor• Sando.• Diversión y acción y … ¡¡ LOBO !!.• Completar por fin esta etapa.Lo peor• Lo que ha tardado.