Mar, madre de 12 hijos: «La mejor extraescolar para tu niño es tener un rato con tu marido. Cuanto más fuerte está el matrimonio, mejor va todo»

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El centro de la familia no son los hijos, como se puede llegar a pensar por la cantidad el tiempo y energía que se les dedica cada día, es el matrimonio. La pareja que cuida, educa y ve crecer a estos pequeños es esencial para la vida familiar. Al fin y al cabo, ellos se marcharán de la casa y harán sus propias familias tarde o temprano, mientras que el padre y la madre seguirán invirtiendo su relación de dos como se prometieron el día de su boda. Así lo cree Mar Dorrío Lourido. Ella es madre de 12 hijos junto a su marido, Francisco Javier Cuadrado, con el que se casó hace 28 años. Tener momento para ellos a lo largo del día con tantos hijos «es prioridad», afirma en el podcast 'Se buscan rebeldes' . «O sea, yo creo que esto es justo y necesario y necesitamos despejarnos de niños, despejarnos de todo». Se refiere a Carmen, Lucía, Jorge, Paula, Cristina, Ana, Isabel, Elena, Marta, Luis, Álvaro y Paz. «En realidad son 17 porque 5 cogieron el atajo al cielo», apunta. También tienen el privilegio de ser abuelos, ya que sus mayores tienen una edad y han seguido sus pasos apostando por la paternidad. Mar y Francisco quedan a solas una vez a la semana. Puede que en un desayuno, puede que en una cena. Este momento de intimidad y reconexión es innegociable, lo pueden cambiar de hora o día pero nunca cancelarlo. Y es que detrás de esta cita se esconde algo más que un plan de pareja: una apuesta por la felicidad de su familia. «La mejor extracolar que le vas a dar a tu hijo es tener un rato con tu marido. Es la mejor extracolar. Cuanto más fuerte está ese matrimonio, mejor va todo lo demás», insiste. Recomienda a todas las parejas que apliquen este propósito, aunque a veces no sea sencillo. Reconoce que hay semanas que cuesta llegar a su cita: «Hay que empeñarse, hay que arreglarse, hay que gastar el dinero hasta para pagar una canguro y salir». Mar explica que «eso siempre lo tuvimos muy claro. Y a veces la cena de sábado tan idealizada es imposible porque llegas roto y descosido, pues nos inventamos el desayuno del sábado. Entonces nos íbamos a misa de nueve y luego íbamos a desayunar. Pero esto es fundamental». Otro de los consejos que da Mar para que las familias se mantengan unidas a través de la relación de los padres, es que no se pierda la magia del noviazgo. Que los esposos se cuiden como cuando eran novios: «El matrimonio todo lo que lo cuides es poco. Cuanto más mejor. Es esto que cuanto más le frotas más brillo da». En el caso de los hombres, «tienen que ser seductores siempre, echar piropos, bajar el tono de voz, conquistarnos siempre». La mujer, «para ser buena esposa tiene que estar todo lo buena que pueda estar». Recuerda que el éxito de una pareja no es llegar al altar, que ese es el principio de la aventura. El éxito es sacar adelante el matrimonio semana a semana. «Tenemos que pelear para que la tensión del noviazgo, que era una tensión buena, porque no te ponías cualquier cosa para bajar con tu novio, que no le decías cualquier cosa a tu novia, que la tensión del noviazgo tiene que durar todo el matrimonio», insiste.