Puede que hayas cambiado el nombre del equipo, borrado el historial, usado una VPN o revisado los ajustes de privacidad de Windows. Aun así, hay un código que sigue ahí y que Microsoft puede utilizar para reconocer una instalación específica del sistema. Se llama GDID y la mayoría de los usuarios ni siquiera sabía que existía.El identificador ha salido a la luz por una investigación contra un presunto miembro del grupo de ciberdelincuentes Scattered Spider. Microsoft entregó a las autoridades datos asociados a ese código y ayudó a relacionar varias cuentas y conexiones que parecían independientes.El GDID funciona como una matrícula para tu instalación de WindowsMicrosoft describe el Global Device Identifier como un código persistente creado para reconocer una instalación de Windows, tanto en un ordenador físico como en una máquina virtual. No es el nombre del PC, la dirección IP ni el número de serie del dispositivo.El GDID se genera cuando Windows se conecta con determinados servicios de Microsoft y también queda almacenado de forma local. Su función no implica necesariamente que Microsoft vea todo lo que haces. Sin embargo, cuando varias acciones o cuentas comparten el mismo identificador, la compañía puede saber que proceden de una misma instalación. Eso permite unir piezas que por separado no parecían estar relacionadas.En el caso que ha destapado su existencia, el sospechoso habría utilizado una VPN para ocultar su dirección IP. Microsoft pudo vincular diferentes sesiones y cuentas mediante el GDID. El código no fue la única prueba, pero sí ayudó a reconstruir la actividad atribuida al mismo equipo.Puedes reducir los datos enviados, pero no eliminar el identificadorWindows no incluye un interruptor para desactivar por completo el GDID. Desde el apartado llamado Diagnóstico y comentarios es posible limitar los datos opcionales, desactivar experiencias personalizadas y reducir parte de la información que llega a Microsoft.Aun haciendo estos cambios, el sistema continúa enviando ciertos datos necesarios para la seguridad, las actualizaciones y algunos servicios. El identificador puede seguir formando parte de esas comunicaciones.Por otro lado, es necesario aclarar que el código en sí no es “permanente”. El GDID sobrevive a las actualizaciones normales, pero una reinstalación completa de Windows genera uno nuevo. Eso no significa que el anterior desaparezca automáticamente de los registros de Microsoft ni que se borren las relaciones creadas mientras estuvo activo.La revelación resulta incómoda porque no es una función visible ni explicada de forma clara. Una VPN puede ocultar la IP, pero no evita que el propio sistema operativo utilice otros códigos para reconocer el equipo.Este identificador afecta tanto a Windows 11 como a versiones anteriores compatibles. Si bien Microsoft ha ampliado las actualizaciones gratuitas de Windows 10, y suele añadir nuevas funciones en Windows 11 de forma regular, no se espera que se incorpore una opción que permita desactivar el GDID.