Los resultados del segundo trimestre de 2026 le han costado a Alphabet y Tesla una caída combinada de miles de millones en capitalización bursátil. Las acciones de Google cayeron casi un 7% y las de Tesla un 14,5% el jueves 24 de julio, un día después de que ambas publicaran sus resultados. El detonador fue el mismo en los dos casos: flujo de caja libre negativo y promesas de gastar todavía más en los próximos meses. Lo cubre la BBC este 24 de julio.Para Alphabet es un momento con carga histórica. Es la primera vez desde que salió a bolsa en 2004 que la empresa tiene flujo de caja libre negativo. El dato oficial: -5.900 millones de dólares en el trimestre. Su directora financiera, Anat Ashkanazi, fue directa en la llamada con analistas: el número se debe al crecimiento del gasto de capital, «esencialmente todo relacionado con IA». En el segundo trimestre, Alphabet gastó 45.000 millones de dólares: el 60% en servidores y el 40% en centros de datos. En el primer trimestre ya había gastado 36.000 millones. Para el año completo, la guía de capital sube hasta los 205.000 millones de dólares, unos 15.000 millones más de lo que estimaba hace solo tres meses.El cálculo que los inversores no terminan de cuadrarLos números del negocio de Alphabet son sólidos: ingresos de 119.800 millones (+24% interanual) y beneficio operativo de 40.800 millones (+30%). Google Cloud creció un 82% hasta los 24.770 millones. Sundar Pichai declaró que el desplazamiento tecnológico hacia la IA «parece el principio de un cambio que afecta a múltiples áreas».Pero el mercado no está comprando el argumento sin matices. «Hay un grado saludable de escepticismo sobre la capacidad de estas inversiones de generar un nivel de retorno equivalente», dijo Russ Mould, director de inversión en AJ Bell. Rachel Winter, de Killik & Co., añadió que «hay cierta sorpresa sobre cuánto está gastando Google. Esas son cifras enormes». El flujo de caja libre negativo en una empresa que durante décadas fue la máquina de generar efectivo más eficiente de internet envía una señal que los inversores no pueden ignorar.Ashkanazi insistió en que «la demanda todavía supera esa inversión», lo que justificaría continuar acelerando el gasto. Pichai habló de «oportunidades extraordinarias con retornos extraordinarios» y de lo que todavía queda por hacer para «traducir las capacidades frontera en experiencias para los usuarios». Son las promesas habituales. Lo que cambia es que ahora el reloj del mercado está en marcha.La comparación con la inversión de 40.000 millones de dólares en Anthropic que Alphabet anunció en abril ilustra la escala a la que opera: esa sola operación representa casi dos trimestres de CapEx de hace dos años.Tesla: el mismo problema, diferente sectorTesla no estaba en el calendario de los grandes resultados de IA, pero contribuyó al estado de ánimo del mercado. Sus acciones cayeron un 14,5% después de reportar flujo de caja libre negativo de 1.100 millones de dólares en el segundo trimestre, la primera vez en dos años que el número es negativo. Su CFO, Vaibhav Taneja, confirmó que Tesla está en «un gran ciclo de inversión» y que el gasto aumentará probablemente durante los próximos tres años. La guía de capital para 2026 es de hasta 25.000 millones de dólares, más del doble de lo que gastó en 2025.El paralelismo entre Alphabet y Tesla no es superficial: ambas están apostando cantidades históricas a tecnologías cuyos retornos financieros son todavía inciertos y cuya escala temporal es larga. En el caso de Alphabet, la IA generativa para búsqueda y Cloud; en el de Tesla, la conducción autónoma completa y los robots humanoides Optimus.La pregunta que el mercado está formulando no es si la IA vale la pena. Es cuándo y en qué forma se materializa el retorno. La escasez de chips HBM y la presión sobre los precios de GPU que ha llevado a AWS a subir precios por segunda vez en seis meses es parte del mismo contexto: construir infraestructura de IA a esta escala es más caro de lo que cualquier modelo financiero predijo hace dos años.Mi valoraciónTras revisar con atención los números de Alphabet y el contexto más amplio de los resultados, lo que más me llama la atención es la paradoja comunicativa de Pichai: en la misma semana en la que Google reporta el primer flujo de caja libre negativo en 22 años como empresa pública, el CEO habla de «primeros innings» y «oportunidades extraordinarias». El mensaje es coherente con la estrategia, pero lo que el mercado ha castigado no es la estrategia sino la ausencia de un camino claro hacia el ROI.Lo que más me preocupa es la velocidad de actualización de las estimaciones de gasto. Tres meses atrás, la guía de capital era 180-190.000 millones. Ahora es 205.000 millones. Si en octubre vuelve a subir, el mercado interpretará que la empresa no tiene visibilidad sobre sus propios costes, lo que es mucho más preocupante que el número en sí.Lo más significativo a largo plazo: el chip Frozen v2 que Google anunció el mismo día de los resultados promete entre 6 y 10 veces más eficiencia energética por token que los chips actuales, con llegada prevista para 2028. Si ese chip llega a tiempo y cumple las especificaciones, la ecuación del CapEx cambia de forma sustancial. Mi predicción: el mercado volverá a premiar a Alphabet cuando tenga una primera demostración real de Frozen v2 en producción, probablemente en la segunda mitad de 2027.Preguntas frecuentes¿Por qué el flujo de caja libre de Google es negativo si el negocio crece?El flujo de caja libre mide el dinero que sobra después de pagar operaciones e inversiones. Aunque los ingresos y el beneficio operativo de Alphabet crecen con fuerza, el gasto en infraestructura de IA —centros de datos, servidores, chips— ha superado el efectivo generado por las operaciones. Es la primera vez desde la salida a bolsa de Google en 2004 que eso ocurre. No significa que la empresa esté en dificultades financieras; tiene reservas enormes. Significa que la apuesta por la IA está consumiendo más capital del que el negocio genera en este momento.¿En qué está gastando Tesla ese dinero?Tesla destina el grueso de su gasto de capital a dos grandes proyectos: la expansión de la fabricación de vehículos eléctricos y el desarrollo de la conducción autónoma completa (FSD), que incluye el entrenamiento de los modelos de IA necesarios para los robotaxis. También está invirtiendo en el robot humanoide Optimus, que aspira a convertirse en una segunda línea de negocio. La guía de 25.000 millones de dólares para 2026 es más del doble de lo gastado en 2025, lo que refleja una aceleración significativa en todas estas líneas simultáneamente.¿Qué tienen en común los resultados de Alphabet y Tesla que preocupa a los inversores?El patrón es el mismo: crecimiento real del negocio principal acompañado de inversiones masivas en tecnologías con horizonte de retorno incierto. En Alphabet es la IA generativa y la infraestructura de Cloud; en Tesla, la autonomía y los robots. Los inversores no están rechazando esas apuestas estratégicas, están pidiendo señales más concretas sobre cuándo y cómo esas inversiones se traducirán en flujo de caja libre positivo. La ausencia de esas señales, combinada con la aceleración del gasto, es lo que ha provocado las caídas.La noticia Google y Tesla se desploman en bolsa: la primera vez que Google tiene flujo de caja libre negativo como empresa pública fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.