Ha sido Isabel Pantoja la primera persona a la que se ha referido explícitamente Kiko Rivera tras ser ingresado a causa de un ictus. El DJ sigue en el hospital, pero desde allí ha emitido el tercer comunicado y en él ha querido agradecer explícitamente a su madre que permanezca junto a él en estos momentos tan complicados, señal de que su relación es en estos momentos más estrecha que nunca tras tanto tiempos sin hablarse. Además, su novia, Lola García, es su otra persona de máxima confianza. Fue el lunes cuando Kiko Rivera, de 43 años, comenzó a sentirse mal y se trasladó al hospital. Después llegaron las especulaciones tras un primer comunicado en el que anunciaba la cancelación de su gira de verano por un «grave problema de salud». Horas después, el mismo emitía un segundo comunicado en el que confirmaba qué le había pasado: un ictus, el segundo de su vida tras aquel ocurrido en 2022. «Toda la información relacionada con mi estado de salud saldrá únicamente de mí o de mi familia. Solo mi familia y mi mujer tienen acceso a la información necesaria», decía en el segundo comunicado y este ha sido uno de los mensajes centrales del nuevo, en el que se ha centrado en agradecer la compañía de los que más quiere y más le quieren. Además de ofrecer novedades sobre su evolución, ahora ha insistido: «Las personas que antes podían tener acceso a información de mi entorno ya no existen, y ahora mi vida y mi recuperación están protegidas por quienes realmente están a mi lado». Lo que se habla de él y las filtraciones se han convertido en una de sus obsesiones. Kiko Rivera ha confirmado lo publicado ya el viernes: «Ya estoy en planta y evolucionando favorablemente». Y ha insistido: «Escribo estas palabras para evitar especulaciones y para que las personas que de verdad se preocupan por mí puedan saber cómo estoy por mi propia voz, y no a través de rumores o informaciones que no vienen de primera mano». «Durante estos días han aparecido muchas noticias sobre mi estado, pero la realidad es que únicamente mi familia y las personas más cercanas han tenido acceso a mí y a mi evolución. Nadie más sabe realmente cómo estoy», ha aclarado para pedir a sus seguidores que no se crean nada si no sale de su boca. «Os pido que no deis por ciertas todas las informaciones que están saliendo. Muchas veces se habla sin tener conocimiento real de la situación y se terminan creando historias que no se corresponden con la realidad». A continuación, Kiko Rivera ha hablado de algo que ya sugirió en su segundo comunicado: su exposición a los medios -que él mismo fomentó- y lo que se habla de él en los canales. «Llevo meses viviendo una situación de un desgaste emocional enorme. Meses en los que se me ha juzgado por muchas cosas, incluso por algo tan sencillo y tan humano como enamorarme», se ha quejado. Y ha agregado: «No soy una persona que busque conflictos. Me gusta vivir tranquilo, disfrutar de mi familia, hacer música y seguir adelante». Según opina, «toda esa presión constante y ese estrés acumulado han terminado pasando factura», la razón por la que «mi cuerpo ha dicho basta y he vuelto a sufrir un infarto cerebral». Finalmente, ha querido referirse explícitamente a las dos personas que más cerca están de él en estos momentos: su novia y su madre. «Quiero dar las gracias de corazón a Lola, por no separarse de mí ni un segundo», ha dicho sobre su pareja. Y a continuación se ha referido a Isabel Pantoja: «A mi madre, por estar tan cerquita de mí y hacerme sentir acompañado». Por último, Kiko Rivera ha dedicado palabras «a mis tíos, por estar pendientes de mí en todo momento». No ha dicho nada de su prima Anabel Pantoja ni de su hermana, Isa Pantoja.