Tiny Vinyl ha lanzado un tocadiscos de 49,99 dólares pensado exclusivamente para sus discos de cuatro pulgadas. Es pequeño, incorpora altavoces y cabe prácticamente en cualquier sitio, pero conviene dejar clara la letra pequeña desde el principio: no reproduce vinilos de siete, diez o doce pulgadas, ni tampoco sencillos convencionales de 45 RPM.Según recoge eCoustics, el Tiny Vinyl Player se vende en exclusiva a través de Target (lo que limita su distribución a EE.UU.), que ya distribuía estos discos y animó a la empresa a fabricar un reproductor propio. La petición también venía de los compradores, porque no todos los tocadiscos manuales pueden leer el formato completo sin cortar la reproducción antes de tiempo.Un tocadiscos hecho para llegar hasta el último surco ❮ ❯ El problema está en la distancia. Como los surcos terminan muy cerca del eje central, algunos brazos no avanzan lo suficiente y ciertos mecanismos automáticos levantan la aguja antes de que termine la canción. Este reproductor evita ese comportamiento al adaptar tanto el plato como el recorrido del brazo a los discos de cuatro pulgadas.Funciona mediante transmisión por correa y gira a 33⅓ revoluciones por minuto, pero no pretende reemplazar al tocadiscos que ya tengas en casa. Su utilidad es bastante más concreta: reproducir Tiny Vinyl sin preocuparte por la compatibilidad. Fuera de ese catálogo, el aparato no admite ningún otro formato de vinilo.El tamaño, al menos, juega a su favor. Mide unos 25,5 centímetros de ancho, 14 de alto y 16,4 de fondo, pesa alrededor de 1,76 kilos e integra altavoces estéreo. También puede enviar el sonido por Bluetooth o por cable a unos auriculares, unos altavoces o un equipo externo.No incluye batería, así que esa apariencia de pequeño tocadiscos portátil engaña un poco. Necesita permanecer conectado a la corriente mediante el cable incluido y su mueble con forma de maletín está revestido de polipiel negra. Junto al plato incorpora, además, una ranura para guardar cinco discos sin utilizar una caja aparte.Discos pequeños, canciones cortas y más de un millón de copias Tiny Vinyl Player con la tapa abiertaLos discos de vinilo de cuatro pulgadas tampoco están pensados para escuchar un álbum completo. Cada cara admite un máximo de cuatro minutos, así que la duración total se queda en ocho. Normalmente incluyen una o dos canciones y se venden como ediciones limitadas numeradas de forma secuencial.Cada unidad utiliza 15 gramos de vinilo de origen biológico atribuido, frente a los aproximadamente 140 gramos de un LP convencional. El catálogo ya supera las 90 referencias y, según sus responsables, se han prensado más de un millón de discos, una cifra que ayuda a entender por qué la empresa ha terminado fabricando un tocadiscos propio.Para quienes ya hayan empezado a acumularlos, Tiny Vinyl vende también una caja para guardar hasta 32 discos por 19,99 dólares y un marco para exponer cuatro portadas por 14,99. No es la primera vez que el vinilo se presta a inventos de este tipo: ahí está el tocadiscos que lee desde abajo. En este caso, sin embargo, la idea es bastante más sencilla: escuchar estos discos sin depender de que el brazo de tu tocadiscos llegue hasta el final.