Cuando se menciona que una vivienda dispone de espacio para alojar a cinco personas y cuenta con su propia terraza, la mente rara vez se traslada a una minicasa. Sin embargo, ese es precisamente el logro del estudio Backcountry Tiny Homes: diseñar una solución habitacional que aprovecha al máximo su longitud, amplía su anchura para ganar metros útiles y suma además una zona superior dedicada al ocio y al relax. ¿Imposible? Veamos.Las casas prefabricadas y viviendas modulares comparten una serie de elementos, como la necesidad de maximizar el espacio interior. Sin embargo, los espacios exteriores también juegan un papel determinante para los compradores, algo que los fabricantes han comenzado a potenciar integrando porches en la planta baja, como hizo South Base Homes con su casa Nature Luxe. Ya sea a ras de suelo o en altura, contar con una zona adicional al aire libre es un valor añadido.De hecho, la propia firma Backcountry Tiny Homes ya contaba con un modelo dotado de terraza, la casa remolcable Park. Ahora, su apuesta consiste en mantener ese elemento diferencial y poco habitual en este tipo de construcciones y multiplicar las opciones interiores, aunque sea a costa de convertir el interior en una sucesión de estancias y habitáculos que tratan de sacar partido tanto a la distribución horizontal como a la vertical.Crecer en anchura para lograr más metros cuadrados útiles ❮ ❯ La White Pine, que así se llama este modelo recogido por New Atlas, opta por ampliar el ancho convencional para incrementar los metros cuadrados útiles. De este modo, los 9,1 metros de longitud de su estructura se combinan con una anchura de 3 metros, situándose sobre un remolque de triple eje para facilitar sus desplazamientos. Esta decisión de diseño permite articular estancias interiores suficientes para dar cobijo hasta a cinco personas, una capacidad equiparable a la de un piso convencional.El exterior de esta solución remolcable combina el toque industrial del metal que se sitúa a ambos lados con el tono rústico de la madera machihembrada que enmarca la entrada principal. El interior también está protagonizado por este tipo de madera, si bien los tonos son diferentes: cedro en el exterior y el pino blanco que da nombre a la casa en el interior y que aporta luminosidad.Distribución de la planta principal ❮ ❯ El acceso a la vivienda se realiza mediante una puerta situada en la parte central. Al cruzar el umbral nos encontramos con la escalera fija que conduce al dormitorio principal, aunque el corazón de la White Pine es el salón, ubicado en uno de los extremos. Se trata de la estancia más espaciosa de la planta baja, iluminada por dos amplios ventanales horizontales y equipada con un sofá cama de dos plazas, una mesa auxiliar y una mesa de comedor pensada también para dos comensales.Salon y cocina se extienden en la mayor parte de los cincuenta metros cuadrados de esta casa remolcable. Las medidas no han sido un impedimento para poder instalar en la cocina todos los electrodomésticos básicos: horno, cocina con dos quemadores a gas propano, frigorífico con departamento para productos congelados y un fregadero de estilo rústico, para reforzar la estética que traslada la madera tanto del exterior como del interior. Por si fuera poco, dispone de espacio de almacenaje y estanterías para guardar utensilios y menaje.La planta baja se completa con un baño situado en el extremo opuesto al salón. En él no faltan una ducha independiente, inodoro, lavabo y un rincón de lavandería equipado con lavadora-secadora, estanterías y un carro extraíble para la ropa. Como último as bajo la manga en materia de almacenamiento, una zona contigua al baño ofrece un espacio específico donde colgar los abrigos y guardar el calzado.Las zonas de descanso se elevan con respecto al resto de estancias ❮ ❯ Cuando hablamos de la posibilidad de albergar a cinco personas en esta casa remolcable la idea pasa por aprovechar tanto el sofá cama como las dos habitaciones que se ubican en altura para ofrecer las estancias restantes de la White Pine. A la principal se accede desde las escaleras contiguas a la cocina y ofrece una cama de matrimonio, almacenamiento integrado y una plataforma intermedia que permite vestirse de pie, sin riesgo a golpes con el techo pese a que se trate de un cuarto situado sobre el nivel del suelo principal.El segundo altillo se ubica sobre el salón y exprime al máximo la altura disponible. Para subir a él se emplea una escalera desmontable y ofrece un habitáculo concebido esencialmente para tumbarse a descansar. Supone una alternativa idónea cuando se necesita acomodar a un quinto huésped; si no, la opción más práctica es utilizar esta zona como espacio adicional de almacenamiento para mantas, ropa de cama u otros enseres.A las estancias interiores les ofrece un complemento ideal la terraza exterior, que necesita que se desplieguen las escaleras desmontables y elevar la barandilla de seguridad para dar forma a esa zona de ocio y relax que culmina el diseño de la casa White Pine, cuyo precio de venta con todo el equipamiento necesario para entrar y vivir es de 140.000 dólares, que al cambio suponen 123.000 euros.