La larga lucha de movimientos LGTBIQ+ en Colombia –con resultados como las sentencias de la Corte Constitucional que avalaron la adopción por parte de parejas del mismo sexo en 2015 o el matrimonio civil igualitario en 2016– cobrará fuerza en los años siguientes. Sus impulsores enfrentan la llegada del gobierno del ultraderechista Abelardo de la Espriella, amparados en precedentes legales históricos, una mayor conciencia sobre sus derechos y un respaldo más decidido por parte de familiares y otros grupos sociales. “Ya no estamos solos”, remarca Marcela Sánchez, directora de Colombia Diversa.Seguir leyendo