Samanta Villar, sobre la maternidad: «Claro que adoras a tus hijos, pero estás en una situación de agotamiento. Yo no se lo deseo a nadie»

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Hace casi 10 años que Samanta Villar afirmó que «tener hijos es perder calidad de vida». Es el mismo tiempo que ha pasado desde que nacieron sus hijos, los mellizos Violeta y Damià, y la periodista descubrió en primera persona los múltiples retos que genera la maternidad. A sus 50 años y con sus dos hijos crecidos, todavía mantiene esa frase que le puso en el centro de muchas críticas en su día, a riesgo de volver a poner el foco mediático en su forma de criar a los niños. Ha revisitado sus opiniones al respecto en el podcast ' La escalera roja '. «La mantengo. La mantengo». La barcelonesa recuerda la confusión que experimentó cuando en 2016 nacieron sus hijos, la sensación que le llevó a decir esas duras palabras: «Yo tengo dos bebés aquí. Yo no duermo más de 45 minutos seguidos y me estás diciendo que esto es lo mejor que me ha pasado en la vida. ¿Hola? Nadie me lo había contado antes, que esto es lo que a mí me sorprendió». Los primeros meses y años de vida de sus hijos fueron difíciles a nivel personal, pero «ahora estoy muchísimo mejor». Los pequeños tienen 10 años y «son mucho más, no independientes, pero más autónomos». Samanta y su marido, Raül Calàbria, han notado el cambio de etapa, entre otras cosas, en el descanso: «Puedo dormir por las noches, ya dormimos todos por las noches, hemos ganado en calidad de vida». Samanta Villar quiere avanzar a los futuros padres parte de la realidad que vivirán cuando nazcan sus hijos, para que den el paso con la mayor cantidad de información posible. Explica que «el primer año, cuando tú tienes un bebé que no te deja dormir por las noches, que se pone a llorar y no sabes qué le pasa, eso, tu nivel de estrés, el cortisol que sube, se dispara a la estratosfera». Esta respuesta es natural cuando hay un bebé a tu cargo y encima es propio, «cualquiera que viva estresado», y pesa con el paso de los días. «Claro que los adoras, claro que das la vida por ellos, pero al mismo tiempo estás en una situación muy difícil de agotamiento físico y mental que yo no se lo deseo a nadie». La periodista anima a que los padres de recién nacidos, primerizos o no, pidan ayuda durante el primer año para alejarse un rato del estrés que genera el bebé. «Que puedas descansar, que puedas salir un momento a tomar un café con una amiga, porque esto no lo vas a a poder hacer hasta los 2 años», piensa en alto. Hasta que los niños no se entretegan de forma autónoma, que «empiecen a poder jugar pues a los dos-tres años», es probable que no puedas «ni hablar con una amiga» como lo hacías antes de ser padre. También es posible todo lo contrario, que «si el niño te duerme 8 horas al día, fenomenal, pero que sepas que hay muchos que no». Samanta pone palabras a este aislamiento y manda su apoyo a todos los padres que se sientan así. «Te sientes aislada, te sientes que solo te pasa a ti. Hay muchas mujeres que se sienten culpables por sentirse mal. Esto nos pasa a muchas, es transitorio. Irán creciendo, iremos ganando todos en autonomía, dormiremos, descansaremos más», declara. Insiste en que «ser madre es lo mejor que te va a pasar en la vida» y que «los momentos buenos de la maternidad son impresionantes», pero al mismo tiempo «seguramente también vas a vivir los peores momentos de tu vida». Noches de agobio, de no saber actuar, qué decir o hacer. El margen de sufrimiento es amplio, desde un biberón que necesitas y no has limpiado hasta el peor de los finales. «Los peores no lo sé, porque lo peor sería que se te muriera un hijo. Pero sí que vas a vivir momentos en los que te va a romper, te puede romper», concluye.