Science Corporation es la empresa emergente que podrá darles una segunda oportunidad a las personas que tengan problemas de visión delimitada. Europa le ha dado la aprobación por parte del regulador de dispositivos médicos, además de que recibió una designación importante por parte de la FDA de Estados Unidos. El dispositivo podría ayudar a millones de personas en todo el mundo que sufren de degeneración macular; esta destruye las células sensibles a la luz en la parte posterior de los ojos, por lo que es difícil leer y reconocer rostros después de cierto tiempo. Es gracias a un pequeño chip implantado en el ojo que les dará la posibilidad de tener visión funcional a las personas que la han perdido, de acuerdo con lo que expone Max Hodak, fundador y director ejecutivo de la compañía. Una esperanza en la salud visual de quienes la han perdido se la brindará Science Corporation con PRIMAEs un dispositivo que requiere someterse a un procedimiento de una hora de duración; el chip se coloca en la parte posterior del ojo y luego, mediante el uso de gafas con cámara, transmiten la imagen hacia el chip. Los testimonios son increíbles; uno de los pacientes que ya pudo probarlo indica que leyó una novela de 300 páginas. Otra persona hizo un dibujo de la Ópera de Sídney, además de otros pacientes que han vuelto a hacer crucigramas y sudokus. El nombre de Max Hodak podría ser familiar para ti si has seguido las noticias de Neuralink, la startup de Elon Musk. Fue en el 2021 cuando abandonó dicha empresa para fundar la suya; su intención era construir y desarrollar innovadoras interfaces cerebro-ordenador que surgieran de la combinación de chips de silicio y células vivas. El camino no fue nada fácil debido a que tenían que validar sus procesos y tener un modelo de negocio sostenible que prosperara para no caer en el estancamiento. No hay mejor modelo de negocio que devuelva la visión a las personas que la han perdido, en especial a aquellas que tienen problemas en las células fotorreceptoras de la parte superior del ojo. La tecnología pionera que ayudó a desarrollar PRIMA fue Pixium; Science Corporation la compró en el 2024. El dispositivo podría costar cientos de miles de dólares y quieren comenzar a ofrecerlo en Alemania a través de proveedores de atención médica. El país teutón fue donde pudieron hacer sus primeros ensayos clínicos. La intención es poder seguir mejorando las capacidades de visión de PRIMA a través de un nuevo chip y el mismo diseño de las gafas que requieren de una batería para su funcionamiento. Una vez que se lance PRIMA al mercado en general, podrán dedicarse a los siguientes pasos que incluyen desarrollar un sensor biohíbrido implantable en colaboración con el Dr. Murat Günel, jefe del Departamento de Neurocirugía de la Facultad de Medicina de Yale.