El imperio de Elon Musk empieza a funcionar como una sola máquina, aunque Tesla y SpaceX sigan separadas. Wall Street cree que el siguiente movimiento podría cambiarlo todo
Las dos compañías ya comparten proyectos de inteligencia artificial, chips, energía y fabricación. Musk no confirmó una fusión, pero tampoco quiso descartarla después de la histórica salida a bolsa de SpaceX.