El fuego avanza sin control en Madrid y Ávila

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El fuego acosa a España. Mientras los servicios de extinción siguen pendientes de la amenaza de que los incendios que desde hace días asolan Ávila y Madrid -que también se ha extendido a Toledo- sumen su fuerzas y compliquen todavía aún más su control, en Manises, las llamas se cobraban su primera víctima mortal, un anciano de 78 años que los bomberos localizaron en el interior de su coche calcinado. Una triste circunstancia que agrava la dramática situación que vive la provincia de Ávila, donde el 25% de su población está afectada directamente por el fuego, bien desplazada o confinada. Es precisamente en esa zona, y el cercano incendio de Madrid, donde no se pierden de vista el avance de los frentes, a la par que se confía en que las condiciones meteorológicas, que han mejorado a lo largo del fin de semana, puedan facilitar la lucha contra el fuego. Mientras, las autoridades mantienen la cautela y las llamas han llegado a ser calificadas de «inextinguibles». Sin embargo, la nota más trágica ha llegado paradójicamente desde uno de los incendios que menos terreno ha quemado, apenas unos metros cuadrados. En el barranco del Salt de l'Aigua, que atraviesa el casco urbano de Manises (Valencia), los bomberos que sofocaban el fuego, han localizado en el interior de su vehículo el cuerpo sin vida de un hombre de 78 años. Dada su cercanía a la población, el humo ha causado daños a cinco vecinos, que ha necesitado atención médica. El Ayuntamiento del municipio ha decretado dos días de luto oficial, este domingo y lunes, como muestra de condolencia. Sin salir de la Comunidad Valenciana, a menos de una hora de Manises, la localidad castellonense de la Vall d'Uixó se ha convertido en la tarde de este domingo en otro de los escenarios donde se han vivido momentos de tensión. Más de 300 efectivos trabajan para contener el fuego en un operativo que reúne 14 medios aéreos, 15 unidades de bomberos forestales de la Generalitat, 12 dotaciones del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, la UME y otros servicios de seguridad y emergencias. La situación ha obligado a desalojar de forma preventiva a los vecinos de los municipios de la Vilavella y Artana, así como a las zonas norte y este próximas al incendio, según informaron fuentes de la Policía Local. Se trata de casas aisladas, chalets, establos y ganaderías situadas en la partida del Castell, partida de La Rabosa, partida de La Murta y la urbanización Santa Bárbara. Lo peor para las próximas horas es que el pronostico es de «evolución negativa», a tenor del análisis sobre el terreno. Con todo ello, uno de los principales puntos de interés informativo de toda España sigue centrado en la zona de Burgohondo (Ávila). A lo largo de este domingo doce poblaciones han tenido que ser desalojadas. Una lista que se une a la de las más de 9.000 personas que ya habían tenido que ver amanecer este sábado lejos de sus casas y con la amenaza de la densa nube de humo en el horizonte. Ni unas, ni otras podrán volver de momento a sus casas. Aunque había gente que ya se había marchado de manera anticipada y también es un entorno con una importante población flotante que hace complicados los cálculos , la cifra de evacuados y confinados ya supera los 100.000 sólo entre los incendios que afectan a Madrid, Ávila y Toledo. Sólo en Ávila -donde la gente que se ha marchado de manera anticipada y en un entorno con una importante población flotante que hace complicados los cálculos- la cifra de evacuados ya se eleva ya por encima de los 30.000 entre las catorce localidades afectadas, además de varias urbanizaciones y casas rurales, en esta zona del Alto Tiétar en el que es uno de los «incendios más graves que hemos podido tener en los últimos tiempos», según reconocía desde el puesto de mando el delegado de Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen. Además, hay otras 8.000 personas que están confinadas e n sus domicilios en Navaluenga, El Tiemblo y Cebreros también por la densa nube de humo provocado por un incendio que todavía sigue sin darse por controlado, con lo que son cerca de 40.000 las personas afectadas, lo que supone cerca de una cuarta parte de toda Ávila -con algo más de 162.000 habitantes- y un cuarenta por ciento de lo que es la provincia, sin contar los cerca de 63.000 de la capital. Una decisión de desalojo anticipado en una zona sin demasiadas vías de salida que era  «respaldada» por el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, quien desde el puesto de mando agradecía la «responsabilidad» de los vecinos atendiendo a los requerimientos de las autoridades, así como a los alcaldes de los pueblos desalojados y aquellos que están recibiendo a los miles de evacuados. No muy lejos de Ávila, la Comunidad de Madrid ha vivido otro día de pesadilla este sábado. En buena parte de la región, incluida la capital, muchos madrileños han despertado con un fuerte olor a humo y una bruma grisácea que hacían presagiar las horas críticas que quedaban por delante. La evolución del incendio obligó a llevar a cabo nuevas evacuaciones y confinamientos , que por la tarde ya llegaban a las 55.000 personas afectadas, en un momento de máxima alerta con los dos frentes de fuego, el de Ávila y Madrid, separados por solo cuatro kilómetros y con la previsión de que se juntaran en un solo incendio devastador en unas horas. Las personas confinadas por los incendios llegan ya a 20.262 y las evacuadas, a 29.488, según datos del Ministerio del Interior ofrecidos por la tarde. Unas horas antes se había ordenado la evacuación de tres municipios más: Cadalso de los Vidrios, Rozas de Puerto Real y Cenicientos, donde estaba instalado el Puesto de Mando Avanzando, que tuvo que desplazarse a Navalcarnero, tras un cambio de viento inesperado que modificó la trayectoria del fuego. Además, se envío una alerta de confinamiento a los vecinos de Valdemaqueda y San Martín de Valdeiglesias. «Cuando se quema tu pueblo o su monte, tu casa, tus animales… En horas se pierde todo lo que quieres y por lo que has luchado toda la vida. Mi más profundo cariño a mis vecinos del Valle del Tiétar en estos momentos. A mis sotillanos, a todos los que desde este maravilloso valle hasta bien entrada la Comunidad de Madrid, todo el oeste, camino de Robledo de Chavela están viviendo este infierno», comentó Ayuso en las redes sociales. La presidenta regional contó con la visita de Pedro Sánchez y Fernando Grande-Marlaska. Otra de las peligrosas ramificaciones las llamas madrileñas regresaron al municipio toledano de Almorox después de que un cambio en la dirección del viento. Poco después de las cinco de la tarde, el agravamiento de la situación obligaba a adoptar nuevas medidas de protección para la población. Así, el Gobierno regional enviaba un mensaje Es-Alert a los teléfonos móviles de las personas que se encuentran en las urbanizaciones El Pinar y El Romillo, en el entorno de Almorox, ordenando su evacuación y pidiendo a los vecinos que sigan en todo momento las indicaciones de los cuerpos de emergencia y de las fuerzas de seguridad. A última hora de la tarde, a la evacuación se sumaban los municipios de La Iglesuela del Tiétar, Almendral de la Cañada y Sartajada ante el avance de las llamas. Las nuevas circunstancias meteorológicas suponen un giro dramático en la evolución del fuego, ya que este frente correspondiente a la provincia de Toledo había permanecido hasta ese momento completamente perimetrado, «tranquilo y sin actividad de fuego». Una circunstancia que había permitido levantar las restricciones y autorizar el regreso de los vecinos de las urbanizaciones evacuadas en la tarde del miércoles. En la misma comunidad autónoma, aunque en la provincia de Guadalajara, las buenas noticias también daban un poco de aliento. Sólo 2 de las 34 localidades evacuadas la semana pasada por el incendio de la Sierra Norte seguían desalojadas. La inquietud y los desplazamientos por el fuego también ha afectado al norte de la Península. Otro  incendio forestal en Cubelles  (Barcelona) obligó a confinar a unas 2.000 personas, de varias urbanizaciones. Las llamas se iniciaron sobre las 16.20 horas de este sábado, cuando varios vecinos han alertado al teléfono de Emergencias 112 tras divisar el fuego que afecta a vegetación. En un primer momento, hasta allí se desplazaron una decena de dotaciones de los Bomberos de la Generalitat, así como un helicóptero, y dos aviones de vigilancia. Ahora ya son cuatro aviones, otros cuatro helicópteros y 25 dotaciones, con más de medio centenar de efectivos, que tratan de controlar las llamas.