El conflicto abierto por Vox en Sevilla a cuenta de la mezquita en el Polígono Sur ha llegado hasta el Congreso de los Diputados. Santiago Abascal , fundador y presidente del partido a nivel nacional ha cargado duramente contra la concesión de la licencia de obras al centro cultural islámico que la Fundación Mezquita de Sevilla proyecta en un solar privado del mencionado barrio en línea con el discurso del portavoz local y el autonómico. Abascal ha manifestado este martes en su cuenta de X que «hay que escuchar a los españoles» siguiendo el relato vendido por Vox de que los vecinos están en contra de la construcción de la mezquita. También apoyó la consulta popular que el grupo municipal de su partido solició en el Ayuntamiento de Sevilla: «Hay que votar sobre lo que nos afecta. No se puede seguir imponiendo desde las instituciones lo que los españoles, simplemente, no quieren». Las declaraciones llegan apenas unas horas después de la aprobación de la licencia de obras por parte de la comisión de Urbanismo con el único voto en contra de Vox. El grupo municipal anunció inmediatamente después que interpondrá un recurso y pedirá como medida cautelar la paralización de cualquier trámite en el solar del Polígono Sur en el que se proyecta la construcción de la mezquita. Así, los de Abascal toman distancia de José Luis Sanz alegando una «falta de confianza» que, en palabras del portavoz municipal del grupo, Gonzalo García de Polavieja, hace «casi imposible apoyar a este gobierno». En ese sentido, aunque aún no han roto por completo con los populares, sí que han desconvocado la reunión de seguimiento del acuerdo de gobierno prevista para este miércoles. El alcalde de Sevilla, por su parte, se ha mostrado tajante al respecto de la mezquita, asegurando este mismo martes que la licencia de obras llega tras el visto bueno de los informes jurídicos de los técnicos de Urbanismo, y que no aprobarla sería prevaricación : «Por lo que a mí respecta, llevo 18 años gestionando dinero público, no he prevaricado nunca ni lo voy a hacer», haciendo un «llamamiento a la responsabilidad».