El futuro del hidrógeno verde quizá estaba escondido en un material usado en pinturas y protectores solares. Investigadores australianos lo modificaron y multiplicaron por más de 80 su producción en laboratorio

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El equipo de RMIT añadió átomos aislados de níquel, defectos controlados y una estructura de diminutas esferas huecas al dióxido de titanio. El resultado promete abaratar la producción de hidrógeno, aunque todavía funciona mejor con luz ultravioleta y necesita metanol.