Caballero Luna: Puño de Khonshu 2. Jungla Subterránea

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Edición original: Moon Knight: Fist of Khonshu vol.1 #6-10 (Marvel Comics, 2026)Edición nacional/España: Caballero Luna: Puño de Khonshu 2. Jungla Subterránea (Panini Cómics, 2026)Guion: Jed Mackay.Dibujo: Alessandro Capuccio, Domenico Carbone, Devmalya Pramanik.Entintado:Alessandro Capuccio, Domenico Carbone, Devmalya Pramanik.Color: Rachelle Rosenberg.Formato: Rústica. 120 páginas. 16,50 €SEGUNDA RONDA«…Konshu… …¿Dónde está mi hermano?»Nos llega al fin una nueva entrega de la última colección de Caballero Luna, Caballero Luna: Puño de Khonshu. Como ya mencioné en la reseña del primer tomo estamos ante el tercer relanzamiento de la cabecera con el autor Jed Mackay a la cabeza (de hecho, la serie ya ha terminado y sido sustituida por una nueva en la actualidad de Estados Unidos). El canadiense le insufló vida al personaje cuando sus cotas de popularidad eran bastante bajas, pero da la sensación de que ya ha alcanzado su pico en este aspecto, en especial tras su intervención en el evento Caza Sangrienta. Panini cómics, que edita el cómic en nuestro país, debe pensar parecido pues ha escogido para la colección un formato de publicación que va directo al tomo de tapa blanda, recopilando entre 5 y 6 números por tomo con una frecuencia considerablemente baja, este tomo nos llega 6 meses después del anterior. Además del lento ritmo de publicación, la serie está completamente desfasado respecto al resto de títulos de Marvel, mientras para otras series nos llegan novedades que se publicaron en febrero en E.E.U.U. con Caballero Luna estamos aún lejos de tener todos los números publicados durante el pasado año.Dada la demora, empecemos recordando dónde estamos. La serie comenzaba con un Marc Spector recién resucitado que debe rehacerse a su propia ciudad, que en su ausencia ha visto ascender a nuevas bandas criminales. Entre ellas destaca la liderada por Achilles Fairchild, que se dedica a distribuir una nueva droga por las calles que es en esencia polvo de hadas. Las propiedades mágicas de la droga la vuelven especialmente peligrosa, siendo muy adictiva y letal si deja de consumirse. Sintiéndose insultado, habiendo perdido el hogar de la Misión de Medianoche por el camino, y en un alarde de ego Marc decide retar a Achilles a una pelea cuerpo a cuerpo convencido de su victoria, sin embargo, Achilles revela ser asgardiano y deja rápidamente al Puño de Konshu en la lona. Aquí es donde retomamos la trama, con un Marc desvalido y buscando venganza y con sus aliados dejados de lado y dispuestos a encontrarle.El guion de Mackay para lo que supone la segunda mitad de este arco es bastante bueno. En esta cabecera el canadiense ha estado siempre cómodo manejando a un plantel relativamente amplio de personajes, pues si bien destaca su trabajo con Marc y su salud mental, el escritor no deja de lado a ningún miembro del grupo protagonista. En estos números ahonda en el ciclo de autodestrucción de Marc, y en como su percepción de sí mismo como Caballero Luna da forma a las relaciones con las personas que le rodean, en concreto con Greer, que ve su confianza en Marc traicionada una vez más. Y además, podemos disfrutar una vez más de Bola 8, cuyo rol en la serie es cada vez mayor. Por si esto fuera poco, Mackay maneja a la perfección la continuidad, aprovechando el pasado editorial de todos los personajes y continuando hilos que habían quedado abandonados. Uno de los aspectos más interesantes de estos números es como juega el autor con la estructura, a veces cambia el punto de vista de la narración, otras veces juega con el orden en que cuenta la historia, y siempre mantiene el ritmo de lectura muy entretenido.En el apartado artístico tenemos lo que ya se nos adelantaba en el primer tomo. El equipo de artistas recurrentes lo forman Domenico Carbone y Devmalya Pramanik. Carbone parece ser el encargado de tapar los huecos que deja Pramanik, y su arte me resulta la menos atractiva de las dos. Su estilo es de apariencia más simple, con menor nivel de detalle y un trazo más grueso. Su trabajo es en líneas generales bastante correcto, y su punto fuerte es la claridad visual, aunque tiende a darle a los personajes una apariencia muy juvenil. Por su parte, Pramanik continúa en un camino ascendente y ha pasado de ser un sustituto de Capuccio hace unos años a sostener sobre sus hombros el peso de la serie. Sus páginas están repletas de detalle, textura y espectáculo, y la pareja que forma junto a la colorista Rachelle Rosenberg logra un apartado visual impresionante.En definitiva, una entrega sólida más de Mackay con Caballero Luna. No salta la sorpresa, el canadiense le tiene cogida la medida al personaje, y si bien la serie no es tan explosiva como cuando tomó las riendas por primera vez, sigue manteniendo un nivel de calidad bastante alto. El trabajo de Pramanik hace que no echemos tanto de menos a Cappuccio y entramos una vez más en la parte más difícil de ser fan de esta etapa extendida, la espera para la siguiente entrega.Lo mejor• De nuevo, la calidad que muestra todo el equipo creativo.Lo peor• De nuevo, haber tenido que esperar tanto.