Josep Pla (Palafrugell, 1897; Llufríu, 1981) nunca sufrió la angustia de no tener una habitación propia. Pasó sus años de periodista recorriendo hoteles y pensiones por toda Europa, pero el Mas Pla, la casa de la familia, siempre estuvo ahí. Allí enviaba manuscritos, documentos y libros. Siempre pensó instalar en la masía su biblioteca y hacerla su hogar. Que acabara viviendo en aquel caserón de Llufríu, en el Ampurdán geronés, era cuestión de tiempo. Fue en 1947, ya pasada la agitación de la guerra. Pla cambió el sombrero por la boina, asumió su nueva condición de propietario rural y se entregó a su 'Obra Completa'. «Hace ya muchos años –en realidad desde que me organicé una habitación y una biblioteca... Ver Más