La violencia silenciosa que impera en la Cisjordania ocupada se transforma en un incendio que la engulle por completo. El pasado viernes, un enfrentamiento de colonos israelíes con la población local a las afueras de Nablus provocó la muerte de cuatro palestinos y dos soldados israelíes. Desde entonces, las fuerzas israelíes han lanzado una operación a gran escala de redadas y arrestos. El cierre de las fronteras por parte del Ejército israelí en torno a la ciudad de Nablus, en el norte de los territorios palestinos ocupados, ha interrumpido los servicios médicos de emergencia en la zona, obligando a dos mujeres a dar a luz en ambulancias. Otra de seis meses ha perdido el bebé mientras el vehículo se encontraba bloqueado en un puesto de control. En paralelo, los colonos radicales han intensificado sus ataques, prendiendo fuego a aldeas palestinas y allanando hogares familiares.Seguir leyendo....