La persistencia del calor está marcando un verano excepcional en España, donde desde el inicio de junio apenas se han registrado jornadas con temperaturas por debajo de lo habitual. Así lo ha señalado el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Rubén del Campo, quien, en una entrevista con EFE coincidiendo con la emisión del tercer aviso por ola de calor de la temporada, ha asegurado que la situación actual "no es nada habitual" y ha subrayado que "no ha habido casi una sola jornada con temperaturas inferiores al promedio, ningún respiro".Del Campo ha explicado que el rasgo más destacado del verano está siendo precisamente la continuidad de las altas temperaturas. Según ha indicado, en buena parte del país el episodio de calor intenso comenzó incluso antes del inicio oficial del verano meteorológico, ya que "empezó no en junio, sino ya antes, a finales de mayo", y desde entonces las treguas han sido escasas. Además, ha advertido de que en los últimos años ha aumentado de forma notable la "frecuencia, intensidad, extensión y duración de las olas de calor", que ahora resultan más relevantes que en décadas anteriores.el tiempoAviso naranja por calor extremo en Andalucía: 110 muertes por altas temperaturas en la comunidad en apenas un mes F. JiménezRespecto al hecho de que España afronte ya la tercera ola de calor en pocas semanas, el portavoz de la Aemet ha recordado que no es la primera vez que se producen episodios de este tipo desde junio. Como ejemplo, ha citado los veranos de 2022 y 2025, caracterizados por la larga duración de las olas de calor. Más allá del número de episodios, ha destacado que aquellos años acumularon un elevado número de jornadas bajo estas condiciones. En concreto, entre 1975 y 2000 las olas de calor durante el mes de junio eran prácticamente testimoniales, mientras que en el siglo XXI se han vuelto cinco veces más frecuentes.El portavoz también ha explicado que, según la definición oficial de ola de calor, este fenómeno se produce cuando al menos el 10% de las estaciones meteorológicas registran durante tres días consecutivos temperaturas situadas entre el 5% de las más elevadas medidas entre 1971 y 2000 para los meses de julio y agosto. Bajo ese criterio, ha precisado que el verano de 2022 acumuló 41 días en situación de ola de calor y el de 2025 alcanzó los 36, lo que supone que "prácticamente dos de cada cinco días" del verano de 2022 estuvieron bajo este fenómeno y que en 2025 ocurrió durante "uno de cada tres" días.En cuanto al verano actual, Del Campo ha afirmado que los datos comprendidos entre el 1 de junio y el 15 de julio permiten concluir que se trata de la primera mitad de verano más cálida de toda la serie histórica. Según ha señalado, este periodo supera incluso a los registrados en 2025, 2022 y 2015, que hasta ahora figuraban entre los más cálidos. A su juicio, esta evolución confirma que el calor no solo está siendo intenso, sino también extraordinariamente persistente.El motivo de las temperaturasSobre las causas meteorológicas que favorecen esta repetición de olas de calor, el portavoz ha atribuido la situación a la combinación de dorsales anticiclónicas, estabilidad atmosférica, masas de aire cálido, vientos flojos y ausencia de nubosidad. Aunque en determinados momentos han llegado masas de aire muy cálido procedentes del norte de África, ha considerado que el factor más determinante ha sido la permanencia de esas dorsales de altas presiones, que han mantenido unas condiciones favorables para la continuidad del calor durante semanas.Del Campo también ha relacionado esta evolución con el cambio climático. Según ha explicado, España suma actualmente tres días más de ola de calor por década y cada verano registra, de media, quince días más bajo este fenómeno que en los años setenta. Además, estas olas afectan a un mayor número de provincias y son más intensas, con un incremento de tres décimas de grado por década en las temperaturas extremas. En este contexto, ha afirmado que el calentamiento provocado por la actividad humana está detrás del aumento de las temperaturas de la atmósfera y los océanos y ha apuntado que "es probable" que también esté favoreciendo una mayor frecuencia de los patrones atmosféricos que originan olas de calor. De cara a agosto y al resto del verano, ha advertido de que los pronósticos siguen apuntando a temperaturas superiores a las normales, por lo que "no es en absoluto descartable" que vuelvan a producirse nuevas olas de calor, aunque también podrían registrarse tormentas que alivien parcialmente la situación.