No habrá sorpresas. PSOE y el Frente Amplio concurrirán por separado en las listas del Congreso de cara a las elecciones del 29N. Así lo confirman fuentes socialistas y de la coalición. “Nuestra papeleta va a estar a lo largo y ancho del país”, aseguraba el ministro de Derechos Sociales y portavoz de la campaña del Frente Amplio, Pablo Bustinduy. Una papeleta que busca ser la del “derecho a la vivienda”, eje de su campaña y buena prueba del mensaje que quieren que cale en la ciudadanía. En principio, la única circunscripción en la que el Frente Amplío no tendrá representación es en Teruel. Una decisión de la Chunta Aragonesista (CHA) que quiere evitar la dispersión del voto progresista y favorecer la posibilidad de que los socialistas se queden con un escaño de la derecha en una provincia en la que sólo se reparten tres diputados. Donde sí acudirán unidos será en la lista de la Cámara Alta, como ya anunciaron hace algunas semanas. Bajo la marca Senado de Progreso, ambas formaciones acompañadas de otras fuerzas territoriales han llegado a un acuerdo que reserva al PSOE el 70% de los puestos y el 30% restante al Frente Amplio y a sus aliados. La estrategia, inédita en la democracia española, busca sacar rédito de un sistema electoral que premia a la candidatura más votada y que ha permitido al PP tener una holgada mayoría en la última legislatura. El mensaje en las listas de Madrid para el Congreso es de continuidad. Sánchez se ha rodeado del núcleo duro de su Gobierno en los últimos años. El secretario general de los socialistas volverá a encabezar la candidatura, acompañado por Margarita Robles como número dos, Félix Bolaños en el tercer puesto y Grande-Marlaska en el quinto. La ministra de Defensa conserva una posición destacada a pesar de las diferencias surgidas en el Ejecutivo por la crisis migratoria de Ceuta. El ministro del Interior abandona la cabecera de lista por Cádiz, que ocupará José Manuel Albares. También repiten Óscar Puente por Valladolid con Ana Redondo como número dos; Isabel Rodríguez por Ciudad Real; Patxi López por Bizkaia y Elma Saiz por Navarra. En Valencia, la candidatura estará encabezada por Pilar Bernabé. En Cataluña, el PSC apuesta por Jordi Hereu por Barcelona. Respecto a Frente Amplio, Ada Colau lidera la lista por Barcelona seguida de Ernest Urtasun. Más Madrid ha conseguido situar a Emilio Delgado y Tesh Sidi en los puestos de salida de la candidatura madrileña. Izquierda Unida ha colocado a Toni Valero en el tercer puesto, mientras que Movimiento Sumar ocupa el cuarto con Verónica Martínez Barbero, su actual portavoz parlamentaria. El pintor Antonio López y la exdiputada de IU y de Más País por Verdes Equo Inés Sabanés cerrarán de forma simbólica la lista al Congreso, han informado fuentes de la coalición de izquierdas. Durante los últimos días, tanto voces socialistas como de la coalición habían apuntado a infoLibre que mantenían conversaciones para alcanzar un acuerdo y evitar la dispersión del voto al Congreso en las provincias pequeñas, pese a que la postura oficial de ambas formaciones era negarlo. Un pacto en determinadas circunscripciones con el que maximizar la representación parlamentaria del bloque progresista, pero que podría haber supuesto perder la autonomía política de las formaciones a la izquierda del PSOE. En estos territorios, los votos obtenidos por candidaturas que no alcanzan representación pueden resultar decisivos para el reparto final de diputados. Finalmente, el Frente Amplio mantendrá su identidad política en todas las circunscripciones excepto en Teruel, donde Chunta Aragonesista ha preferido no presentarse para facilitar que los socialistas puedan arañar un escaño a la derecha. El acuerdo se hizo público casi en tiempo de descuento. Las conversaciones estuvieron condicionadas por las dificultades de los partidos a la izquierda del PSOE para cerrar sus alianzas y por la necesidad de consensuar el reparto de las candidaturas. El adelanto electoral pilló a las formaciones sin sus liderazgos cerrados y, durante semanas, asistimos a un auténtico baile de sillas. Finalmente, ambas formaciones lograron sellar una unión inédita bajo la marca Senado de Progreso, con el 70% de los puestos para los socialistas y el 30% para Frente Amplio y sus aliados. Los socialistas encabezarán todas las candidaturas, mientras la coalición ocupará segundos y terceros puestos. El objetivo es evitar la dispersión del voto progresista y disputar al PP la mayoría absoluta en una Cámara donde el sistema electoral favorece a las candidaturas más votadas. Un pacto que cobra especial relevancia después de que PP y Vox hayan acordado también coordinar sus listas para contrarrestar la estrategia de la izquierda.Pero la elaboración de las listas también ha evidenciado las tensiones internas dentro del PSOE. La dimisión de Fran Martín como delegado del Gobierno en Madrid después de quedarse fuera de las candidaturas a pesar de su estrecha relación con Pedro Sánchez es uno de los ejemplos más recientes. Fuentes de su entorno aseguran que Martín había recabado el apoyo de numerosas agrupaciones socialistas pese a que la dirección del PSOE de Madrid dice no tener esos datos; el apoyo explícito de su equipo a la candidatura municipal de Enma López le ha pasado factura dentro de la federación socialista liderada por Óscar López, cuya apuesta era Reyes Maroto.Fricciones que también han salido a flote en Castilla y León, donde Ferraz ha modificado las candidaturas propuestas por las agrupaciones. El mayor perjudicado ha sido Luis Tudanca, exsecretario general castellanoyleonés y otro de los dirigentes que, junto a Martín, más arropó a Sánchez en sus peores momentos. Pese a ser el candidato más apoyado por la militancia burgalesa, la dirección federal decidió apartarlo de la candidatura al Senado por Burgos y situar en su lugar a Aitana Hernando, alcaldesa de Miranda de Ebro.En Palencia, el enfrentamiento ha ido a mayores. La dirección federal sustituyó a Álvaro Bilbao, el candidato más respaldado por las bases, por la diputada Mariluz Martínez Seijo, próxima a Sánchez. Una decisión a la que no tardó en reaccionar de manera contundente la alcaldesa de Palencia y secretaria provincial socialista, Miriam Andrés, que acusó a Ferraz de olvidar, una vez más, la voluntad de la militancia. El resultado final fue la renuncia en bloque de todos los integrantes de la candidatura inicialmente propuesta. Podemos llegará a las elecciones del 29N sin acuerdo con el Frente Amplio, pero con cuatro alianzas en territorios que le permitirán evitar la división del voto en algunas circunscripciones. En Cataluña hubo un terremoto. En plena negociación para recomponer la unidad de la izquierda alternativa, Gabriel Rufián e Irene Montero anunciaron un pacto para que ERC integrara a candidatos morados como independientes y que los dos líderes hicieran campaña juntos. Una alianza que complicó aún más el entendimiento, sobre todo por la presencia en Frente Amplio de los comunes, que competirán con los republicanos. En la Comunitat Valenciana concurrirá dentro de Compromís-Front Valencià, con María Teresa Pérez encabezando la candidatura por Alicante, mientras que en Canarias se ha integrado en Unidad del Pueblo Canario junto a Nueva Canarias, IU y Movimiento Sumar. El último acuerdo se ha cerrado en Baleares, donde Lucía Muñoz ocupará el tercer puesto de Ara Més-Front Ampli, también como independiente.