Diccionario Enrique Vila-Matas

Wait 5 sec.

A de La asesina ilustrada: la novela nació de la idea de un libro que mata a todos sus lectores. B de Bartleby, el escritor que no escribe: un diagnóstico que inauguró una taxonomía de enfermedades literarias. C de citas: todas las citas son falsas y todos los recuerdos son inventados, incluido este. D de Marguerite Duras: casera de Vila-Matas en París. Su joven inquilino le preguntó qué le hacía reír. Las caídas por pisar pieles de plátano, soy muy clásica, dijo ella. E de escribir, también de Duras, y su frase: “Escribimos para saber lo que escribiríamos si escribiéramos”. F de F for Fake, una de sus películas preferidas: su obra está llena de imposturas, falsificaciones, fetichistas e imitadores (y paranoia). G de Gombrowicz, el escritor al que quiso parecerse antes de leerlo. H de Historia abreviada de la literatura portátil, donde inventaba una sociedad secreta, de la que formaban parte Duchamp, Fitzgerald, Vallejo y Georgia O’Keeffe. Ahí arrancan su canon excéntrico y su mundo literario. I de identidad: carga pesadísima. J de Julien Gracq y su La littérature à l’estomac. K es de Kafka, que durante mucho tiempo aparecía en las portadas de todos los libros de Vila-Matas. Algunos textos suyos tienen algo de versiones de la Carta al padre: a veces le da la razón al hijo y a veces al progenitor. L por literatura: “Yo no escribo sobre literatura, soy literatura”, dijo una vez, y se quedó tan ancho. M por El mal de Montano, preocupante enfermedad libresca. N de no, por los escritores del no y su renuncia radical. Ñ por la lengua española: un castellano elegante y de oraciones largas, con un humor entre Dalí y Buster Keaton y frases que funcionan como leitmotifs. O por la orden del Finnegans. P de Perec, escritor lúdico y triste, agotador de plazas y hospitalario dueño de una cafetería en París, que no se acaba nunca. Q por cucaracha, que según Sergi Pàmies es el animal favorito de Vila-Matas, porque fusiona lo mexicano y lo kafkiano. R de Rilke en Ronda; de Rosa Schwarzer, que vuelve a la vida; de raro. S de Tristram Shandy, que leyó en la traducción de Javier Marías, y que le inspiró una conspiración y el dibujo de las dedicatorias. T de tímido: La timidez es una máscara y el humor es otra, no dejes que te quiten las dos al mismo tiempo: una idea de Monterroso que cita Vila-Matas. U de unión de narración y pensamiento. V es inicial del apellido, de viajes y de vida, y recurre sospechosamente en los títulos. La W es de Robert Walser y su Jakob von Gunten. X de exploración y extraño. Y de yo: “Soy el que se desconoce”. Z, de tapiz que se dispara en muchas direcciones. Seguir leyendo